La intervención del Gobierno sobre el dólar ayuda a mantener a raya la inflación, pero enfría la economía
El Gobierno celebró la semana pasada que la inflación desacelerara al 1,7% en agosto.
Si bien estuvo lejos de comenzar con cero, como había anticipado el presidente Javier Milei , fue el registro mensual más bajo en catorce meses para un país que tres años atrás bordeaba la hiperinflación.
En paralelo, tanto los analistas privados como algunos funcionarios, en privado, son cada vez menos optimistas sobre el crecimiento de la economía .
Distintos bancos internacionales y consultoras coincidieron en que ambas dinámicas están relacionadas: la intervención oficial sobre el dólar ayuda a mantener el peso apreciado y a apuntalar la desinflación, pero las herramientas utilizadas —como el apretón monetario, que presiona sobre las tasas de interés— para tener el tipo de cambio a raya limitan la recuperación de la actividad .
El dilema adquirió mayor importancia a medida que se acercan las elecciones presidenciales de 2027.
La baja de la inflación sigue siendo el principal activo de Milei, pero los inversores comenzaron a mirar con más atención la actividad económica, el empleo y el humor social.
Esas variables forman parte de las preguntas que fondos y multinacionales realizan en sus reuniones con integrantes del equipo económico y posibles candidatos, según reconstruyó LA NACION .
En un informe titulado “¿Enfermedad holandesa o cambio estructural?”, el banco británico Barclays descartó las dos explicaciones que suelen utilizarse para justificar la debilidad de la economía “no primaria”, es decir, principalmente la industria, la construcción, el comercio y otros servicios vinculados con el mercado interno.
Su diagnóstico fue más directo: “El tipo de cambio real efectivo está demasiado apreciado para la actual combinación de políticas” .
Si se tratara de un caso clásico de enfermedad holandesa, el auge de Vaca Muerta perjudicaría a la industria, pero impulsaría la construcción, el comercio y otros servicios.
En la Argentina, esos sectores tampoco despegaron.
Barclays también rechazó que la apertura y la desregulación expliquen por sí solas el estancamiento: durante las reformas de la Argentina y Perú de comienzos de los años 90, la inversión creció rápidamente cuando los programas generaron confianza .
El tipo de cambio real se encuentra en niveles más apreciados que el promedio de 2017, el mejor año de la gestión de Mauricio Macri.
Entonces, señaló el banco, la política fiscal era cinco puntos del PBI más expansiva, la economía estaba más protegida y el riesgo país rondaba los 350 puntos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Economía.