El dato que pasó inadvertido: los suicidios bajan entre adolescentes, pero aumentan después
Un informe de Unicef Argentina reveló una evolución dispar de las tasas de suicidio : mientras la mortalidad descendió entre los adolescentes de 10 a 19 años , aumentó entre los jóvenes de 20 a 29.
Los resultados refuerzan la importancia de la adolescencia tardía como una ventana estratégica para la prevención.
De acuerdo con el trabajo presentado hace instantes, la tasa de mortalidad por suicidio entre los adolescentes de 10 a 19 años cayó un 36% en la última década.
Sin embargo, la tendencia se invierte al analizar al grupo de 20 a 29 años, en el que se registró un aumento del 14%.
El crecimiento fue más marcado entre los varones que entre las mujeres , un patrón que, según los especialistas, sugiere la necesidad de reforzar las intervenciones durante la transición entre la adolescencia y la adultez.
“Aunque el análisis se concentra en la adolescencia, es importante señalar que el riesgo de suicidio no alcanza su nivel más alto en esa etapa.
Por el contrario, las tasas aumentan de manera marcada en los años posteriores, especialmente entre los 20 y 24 años”, señaló el equipo de trabajo al frente de este informe del Monitor de la Niñez y la Adolescencia de la oficina local de Unicef.
El seguimiento combina los datos de las estadísticas vitales del Ministerio de Salud de la Nación y la base pública de alerta temprana del Sistema Nacional de Información Criminal, un registro distinto al de defunciones del sistema sanitario y que administra el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Complementa, así, otra investigación reciente a partir de esas mismas fuentes sobre la población general.
Abarca las tres últimas décadas, según surge del documento presentado esta mañana en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires .
Un primer gráfico es contundente: la cantidad de suicidios por cada 100.000 habitantes (tasa) entre los 10 y 19 años desde la década de 1980 se mantiene lejos de la de la población general hasta que, en los 90, empieza a escalar y a reducir la distancia con la población adulta.
Así, siempre de acuerdo con las fuentes estadísticas oficiales, pasó de 2 o 3 suicidios por cada 100.000 habitantes a más de 6 hacia 2014, cuando se registran 7,4, “uno de los valores más altos de toda la serie”, describieron los autores del informe.
A partir de entonces, y hasta 2024, identificaron “oscilaciones interanuales” que terminaron por ubicar los registros epidemiológicos en una tasa de 4,8 suicidios por cada 100.000.
Eso se traduce en un 36% menos de suicidios en los chicos de entre 10 y 19 años, “aunque el nivel de 2024 sigue siendo superior al de los primeros 15 años [relevados]”, de acuerdo con el equipo de Unicef.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.