El Bioy de Bioy
Hay una justificada efervescencia entre los lectores por la publicación de la segunda edición del Borges de Bioy, ahora en dos tomos que incluyen nuevos fragmentos, una revisión completa del texto a cargo del minucioso y notable editor Daniel Martino y un índice analítico.
Quiero aprovechar la efervescencia para desarrollar una idea que me ronda hace años.
La idea no concierne al Borges de Bioy, sino al Bioy de Bioy.
Como nadie ignora, la inspiración de Bioy para empezar a apuntar sus encuentros con Borges provino de la biografía que James Boswell escribió de su amigo y admirado Samuel Johnson.
De hecho, Bioy había anotado entre 1944 y 1946 una Suma de Johnson, que nunca llegó a ser publicada.
En 1947 comenzó el Diario.
Hay en el Borges numerosas referencias a Johnson y a Boswell.
Muchas de ellas hoy funcionan como espejos prospectivos, casi como declaraciones programáticas.
En la entrada del martes 22 de junio de 1971, Bioy anota este intercambio: «BIOY: “Johnson representa al hombre dotado: lúcido, inteligente, rápido; capaz de acuñar, no bien lo precisa, un epigrama; capaz de escribir excelentemente en cualquier género; dueño de un estilo personal.
Boswell representa al chambón: sabía poco (según él, sobre nada sabía todo lo que podía saberse).
No me cabe duda de que si hubieran competido en redactar una carta, un poema, un epigrama o un artículo —¡también una biografía!—, Johnson se hubiera impuesto, fuera quien fuese el juez.
Hoy son parejamente famosos y tal vez cuente con más lectores Boswell.
Yo, personalmente, prefiero a Johnson.
El estilo de Boswell consistió en no tener estilo”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.