Contra el buen cine no hay revelación anticipada que pueda arruinarlo
Ya no podemos mirar al costado, patear la pelota afuera, hacernos los distraídos.
Los aficionados a la ficción venimos desde hace años barriendo bajo la alfombra un tema tabú que suele tomarse a la ligera o sólo de manera humorística.
No es el erotismo o el sexo, no es la pertinencia de la sangre y lo violento.
Tampoco la tendencia de mucho entretenimiento contemporáneo a sobre-explicar todo y aleccionar a las masas.
El tema es el miedo al spoiler, en inglés “arruinador”, el detalle o dato de una trama que, se saberse de antemano, aniquila un relato.
Esta semana se hicieron virales en X y otras redes declaraciones del especialista en cine Sebastián De Caro sobre el asunto.
Su posición es compartida por muchos de los que nos dedicamos a la difusión y la crítica del cine: si saber el desenlace o una escena, o un detalle -por clave que sea- de una película o serie arruina un film, pobre film era.
Y, además, que una película o una serie es mucho más que el relato que pone en escena (en general los spoilers son narrativos).
Adherimos, aunque con no poca perplejidad y algunos “peros”.
La primera proviene del hecho constatable de que la “spoilerfobia” es algo de generaciones más jóvenes.
Es cierto que conocer de antemano el truco final de El Golpe , o enterarnos de que Darth Vader es el padre de Luke Skywalker cambia absolutamente la experiencia de acercarse a esas películas.
Pero eso no arruina la visión, ni mucho menos la revisión, del simpático trabajo de Robert Redford y Paul Newman ni las bellas y abundantes aventuras de El Imperio contraataca .
La prueba es justamente volver a ver las películas.
Si se disfrutan, el spoiler es tan real como un unicornio verde .
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Espectáculos.