El alimento mediterráneo que suma grasas saludables, vitamina E y minerales
Las aceitunas son un clásico indiscutible en las picadas y en las preparaciones de cocina mediterránea.
En nuestro país, su presencia es casi una tradición cotidiana: se suman en empanadas, pizzas, ensaladas , tartas y su aceite es de los más usados para condimentar.
Más allá de ser un acompañamiento delicioso, este pequeño fruto del olivo encierra una densidad nutricional destacada que ofrece valiosos beneficios para el organismo , desde el cuidado cardiovascular hasta el soporte digestivo.
El olivo fue una de las primeras plantas cultivadas por el ser humano.
Según el International Olive Council , la historia de los olivos se remonta a más de 6.000 años atrás , en la región del Creciente Fértil y la cuenca del Mediterráneo oriental, zonas que hoy corresponden a Siria, Líbano, Jordania, Palestina e Israel.
Fenicios, griegos y romanos jugaron un papel crucial en la expansión de su cultivo por el sur de Europa y el norte de África.
Para las culturas antiguas, el olivo no era únicamente una fuente de alimento, sino un símbolo de paz, victoria y sabiduría; su aceite se utilizaba tanto en la cocina como en medicina y rituales religiosos.
Daniel Tangona, personal trainer: “Soy feliz, no porque tenga todo resuelto, sino porque aprendí a valorar lo que tengo mientras sigo trabajando por lo que quiero” A América llegó en el siglo XVI de la mano de los conquistadores españoles , quienes introdujeron los primeros ejemplares en Perú, extendiéndose rápidamente hacia Chile y la Argentina.
Las provincias de La Rioja, Mendoza, San Juan y Catamarca se convirtieron en uno de los polos de producción de aceitunas más importantes del mundo y el principal del continente americano.
Según el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) la producción anual argentina de aceite de oliva supera las 30.000 toneladas y la de aceituna de mesa las 75.000 toneladas al año.
Variedades La principal diferencia entre las aceitunas verdes y las negras es el punto de maduración que alcanzan en el olivo al momento en que son cosechadas, siendo las negras recolectadas en el punto de máxima maduración.
“Durante la maduración cambia la composición del fruto y puede aumentar proporcionalmente su contenido lipídico y, por lo tanto, su densidad energética”, explica Rosana Cafardo, médica que lidera un consultorio especializado en obesidad, y agrega: “Las diferencias entre aceitunas verdes y negras dependen también de la variedad y del método de procesamiento o curado”.
En nuestro país se cosechan más de una docena de variedades de aceitunas .
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