Filetes cultivados desde células madre embrionarias bovinas, la nueva vía de investigación
Madrid, 2 sep (EFE).- La carne cultivada tiene como objetivo producir este alimento a partir de células animales en el laboratorio, pero recrear algo tan complejo como un filete sigue siendo un reto científico, en el que investigadores españoles dan un paso más con el uso de células madre bovinas.
Investigadores del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Barcelona han desarrollado un método para cultivar tejidos bovinos autoorganizados que contienen células musculares, nerviosas y vasculares a partir de una línea de células madre embrionarias cultivadas en laboratorio.
El estudio que publica Nature Communications es más una primera demostración de concepto que una receta para producir filetes cultivados, pero ofrece una nueva plataforma para estudiar la formación de tejidos y podría contribuir al avance de las futuras tecnologías de carne cultivada.
Los enfoques actuales para la producción de carne de vacuno cultivada suelen basarse en células madre extraídas de vacas adultas, que tienen una capacidad limitada para dividirse y ya están predeterminadas para convertirse únicamente en determinados tipos de tejido.
Esas características de las células madre de animales adultos dificulta recrear la diversidad de tipos celulares que se encuentra en la carne real.
Con el nuevo enfoque, explica el EMBL, se usó una línea consolidada de células madre embrionarias bovinas que pueden cultivarse y multiplicarse en el laboratorio durante largos periodos.
Además conservan la capacidad de diferenciarse en muchos tipos celulares diferentes.
Al guiar su desarrollo, los investigadores generaron simultáneamente tres componentes clave del tejido muscular: células del músculo esquelético, neuronas y células endoteliales, capaces de formar vasos sanguíneos.
Además, las células se organizaron por sí mismas en agregados tridimensionales similares a tejidos sin necesidad de técnicas de ensamblaje complejas, algo que sorprendió a los investigadores.
Uno de los mayores retos de la carne cultivada es reproducir la complejidad del tejido real, pero el equipo ha demostrado que las células madre embrionarias pueden desarrollarse juntas y autoorganizarse, imitando el desarrollo de los tejidos reales, destaca Marina Sanaki-Matsumiya del EMBL, una de las firmantes del artículo.
Los investigadores produjeron agregados tridimensionales de 0,6 milímetros en 15 días y aunque son tejidos muy pequeños, presentan un importante nivel de complejidad celular.
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