Pescadores panameños se preparan para la segunda veda del camarón marino
La segunda veda del camarón fue decretada en Panamá a partir del próximo 1 de septiembre al 11 de octubre de 2026, y constituye una medida de ordenamiento pesquero con implicaciones ecológicas, económicas y sociales para el país.
La medida establecida por la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) se toma en el marco de un plan anual de conservación de las especies marinas y de adaptación a un contexto ambiental marcado por la variabilidad climática y los efectos del fenómeno de El Niño.
Durante el período descrito se prohíbe la captura de camarones marinos de cualquier especie en todo el territorio nacional, tanto en el Caribe como en el Pacífico, y se establecen restricciones estrictas para el transporte, almacenamiento y comercialización del recurso, incluyendo la exigencia de salvoconductos especiales y certificados de inspección ocular para los establecimientos vinculados a la cadena de valor del camarón.
La veda, de acuerdo con la ARAP, busca permitir los procesos de reproducción y reclutamiento de las poblaciones de camarón, reducir la presión sobre un recurso sometido a pesca intensiva y mitigar los impactos acumulados de la pesca de arrastre y de las anomalías oceanográficas sobre los ecosistemas costeros y de fondo marino.
Al mismo tiempo, agrega que la medida genera ajustes significativos en la actividad económica del sector pesquero industrial y artesanal , en las plantas procesadoras, comercios y en las comunidades costeras, con efectos que van desde la temporal reducción de ingresos hasta la redefinición de patrones de esfuerzo pesquero, fiscalización y responsabilidad ambiental.
La captura de camarón ocupa un lugar central en la economía pesquera panameña , tanto por su valor comercial como por su relevancia social para las comunidades costeras que dependen de ella como fuente de empleo e ingresos.
Aunque las fuentes de información disponibles se concentran en la regulación reciente, la literatura técnica sobre pesquerías de camarón en la región centroamericana describe una actividad históricamente dominada por flotas industriales que utilizan artes de pesca de arrastre y por un conjunto de pescadores artesanales que explotan el recurso en zonas costeras y estuarinas, generando una presión significativa sobre las poblaciones de camarón blanco y café.
Estos camarones desempeñan además un papel ecológico clave como especies que conectan los flujos tróficos entre los fondos marinos, los estuarios y las cadenas alimentarias de peces, aves y otros invertebrados, de modo que su sobreexplotación puede alterar la estructura y funcionamiento de los ecosistemas costeros y de plataforma continental.
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