La metamorfosis del Celta de Giráldez
Vigo, 12 oct (EFE).- “Lo que me preocupa es si gano o pierdo, no el número de goles a favor o en contra.
Encajamos mucho porque estamos abiertos y acabamos jugando el partido con tres defensas y jugadores ofensivos porque es nuestra manera de entender el juego”, dijo a finales de noviembre de 2024 Claudio Giráldez, entrenador del Celta, tras la derrota a domicilio ante el Espanyol (3-1).
Casi dos años después de aquella reflexión, el Celta celebra ser el equipo menos goleado de LaLiga tras encajar únicamente seis goles en ocho partidos y sumar cuatro porterías a cero.
Un registro que el celtismo no recordaba desde la temporada 2002-2003.
La transformación del Celta y de su entrenador es tan manifiesta desde los números como desde lo que transmite en el césped porque los de Giráldez han dejado de ser un equipo valiente y ofensivo.
Ahora se siente cómodo cediendo el balón al rival y defendiendo en un bloque medio-bajo.
Los celestes suman ocho goles en otros tantos partidos y cinco los firmaron ante el Racing de Santander.
Según los datos de LaLiga sólo ha disparado 26 veces entre los tres palos, un registro que únicamente empeoran Getafe, Málaga, Valencia y Levante.
Esa tendencia hacia la solidez defensiva ya la exhibió durante la pasada temporada, cuando resolvió muchos partidos gracias a la velocidad de sus atacantes en las transiciones.
Y ese modelo de juego ha provocado que un sector celtismo acuse a Giráldez de traicionar su ideario futbolístico, pese a que él no lo comparta.
“Cada persona puede pensar lo que considere.
Sé lo que soy y no voy a cambiar.
El fútbol evoluciona.
Hay distintos problemas y hay que intentar buscar soluciones.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.