Por qué el bicarbonato puede ayudar a reducir la acidez de la salsa de tomate y qué precaución hay que tener al usarlo bien
Una pizca puede modificar una receta cotidiana: agregar bicarbonato de sodio a la salsa de tomate ayuda a neutralizar parte de su acidez y a suavizar el sabor .
El recurso es útil en cocina, aunque conviene separar ese efecto de las afirmaciones sobre salud digestiva .
Los tomates contienen ácidos naturales , como el cítrico y el málico, que aportan el perfil característico de una salsa.
Algunas personas asocian los platos con tomate con ardor, pesadez o reflujo , pero esa reacción varía según cada caso.
Ajustar la acidez de una preparación puede mejorar su tolerancia para ciertos comensales, pero no sustituye una evaluación médica cuando los síntomas son frecuentes.
Para qué sirve agregar bicarbonato de sodio a la salsa de tomate y cuánto agregar El bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina.
Cuando entra en contacto con los ácidos presentes en la salsa, se produce una reacción que libera dióxido de carbono .
Por eso, al incorporarlo, aparecen burbujas o espuma durante unos segundos.
El resultado es una salsa con un sabor menos ácido, sin necesidad de añadir azúcar para disimularlo.
La recomendación culinaria que difundió Real Simple es incorporarlo al final de la cocción , con la salsa caliente y a fuego bajo.
La cantidad debe ser reducida: una pizca o hasta 1/4 de cucharadita por cada 500 mililitros de salsa .
Lo aconsejable es empezar con menos, mezclar bien, esperar a que disminuya el burbujeo y probar antes de sumar una mínima cantidad adicional.
Excederse puede dejar un gusto alcalino, amargo o similar al jabón.
Además, el bicarbonato aporta sodio .
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