Corrupción: la ceguera de los organismos de control
Lo que sigue es el mensaje que el autor dio en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires el 7 de octubre ante un grupo de líderes de ONGs dedicadas al mejoramiento de la Justicia Buenos días.
Antes de cualquier agradecimiento, una pregunta.
Una pregunta que esta sala merece que se haga en voz alta. ¿Por qué prestigiosos abogados, la gran mayoría dedicados a los temas institucionales y a la defensa de nuestros derechos, dejan una mañana el estudio, los expedientes y las audiencias para venir a escuchar a un periodista? No a un jurista ni a un funcionario, a un periodista.
La respuesta amable sería decir que vinieron a escuchar una buena historia.
Y es una buena historia: un chofer, unos cuadernos escolares, una caja, un diario, un fiscal, un juez.
Tiene el misterio, el secreto, las especulaciones, la intriga y una sedimentación de teorías conspirativas.
Tiene todo.
Pero esta historia ya ha sido contada en un diario.
No hace falta madrugar para eso.
La respuesta incómoda es otra.
Ustedes no vinieron a escuchar a un periodista.
Vinieron a escuchar qué les pasó a las instituciones que ustedes defienden, estudian y por las que trabajan desde hace años .
Porque en el caso Cuadernos el orden de las cosas se dio vuelta.
En un país que funciona, la corrupción la detecta un organismo de control, la investiga un fiscal, la juzga un tribunal y, en el camino, el periodismo la cuenta.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.