‘Barcelonaventura’, una sátira para redescubrir la ciudad que un día perteneció a los barceloneses y ahora está en manos de los turistas: “Ya no tiene identidad”
¿Qué es más sencillo: encontrar una aguja en un pajar o a una persona que hable catalán en el centro de Barcelona? Es una pregunta que podría sonar absurda hace unas décadas, pero que la mayoría de barceloneses responderían con espanto y certeza a día de hoy: la aguja.
Los turistas han inundado las calles , los comercios y las casas, que ya no son viviendas , sino encantadores apartamentos de 40 metros cuadrados a solo unos minutos de la Barceloneta o de la Sagrada Familia .
El turismo internacional sigue batiendo récords en España.
Este año, según las estimaciones de Oxford Economics, el país podría superar el hito de los 100 millones de visitantes .
El año pasado se quedó a las puertas con 96,8 millones.
Barcelona, con una presión creciente sobre su tejido urbano, recibió en 2025 más de 16 millones de turistas solo en la ciudad.
Si se suman las cifras de la región, superó los 26 millones de visitantes , según el Informe de la actividad turística en Barcelona 2025.
El mismo informe subraya que la oferta de alojamiento turístico sigue expandiéndose, a pesar de las restricciones, y los barrios periféricos comienzan a experimentar el mismo proceso de gentrificación que desplazó al comercio y los vecinos del centro.
Ante este escenario cada vez más cargado de figurantes, Carlos Ramírez —profesor y divulgador a través de las redes sociales donde es conocido como La Calva Tatuada — lanza el ensayo BarcelonAventura.
El parque temático de tu vida (Montena, 2026).
En 200 páginas, el barcelonés reformula la novela coral con todos esos nuevos personajes que inundan la ciudad - expats , turistas, inversores, agentes inmobiliarios sin escrúpulos...- que le sirven para reflexionar desde la sátira sobre el modelo hacia el que ha virado la capital catalana y las consecuencias que están pagando sus habitantes.
Ramírez percibe una aceleración en la transformación urbana de Barcelona -que ya sufría desde hace décadas tras los Juegos Olímpicos del 92- desde la pandemia.
En conversación con Infobae, cuenta que, tras la apertura al trabajo en remoto, la ciudad se convirtió en destino para nuevos residentes internacionales que buscan “ventajas fiscales” y la romantizada vida barcelonesa.
La llegada masiva de visitantes y los llamados expats ha impactado de forma directa en el precio del techo y en la vida cotidiana: “Ya no es solo la vivienda, que es lo que más nos limita, sino que te vas a tomar un café y el precio ha aumentado muchísimo en según qué barrios”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.