Cómo la ciencia intenta explicar los hábitos alimentarios más perturbadores del reino animal
Algunos animales devoran a sus parejas tras el apareamiento y otros buscan excrementos como fuente de nutrientes: la naturaleza desarrolló estrategias de supervivencia que desafían las convenciones humanas sobre la alimentación.
Según informaron estudios y expertos citados por National Geographic , el reino animal incluye conductas alimentarias poco frecuentes, desde el consumo de heces hasta el de partes específicas de una presa, cuya función biológica en varios casos todavía no tiene una explicación definitiva.
El caso más llamativo que recoge National Geographic es el del alimoche , el más pequeño de los buitres europeos.
Este animal, apodado en su momento “la hiena de los faraones” por los naturalistas de la Antigüedad, tiene una dieta que incluye los excrementos de ungulados como vacas y otros herbívoros.
La comunidad científica no llegó aún a una explicación definitiva sobre esta preferencia.
Los estudios disponibles descartaron el valor nutricional como motor del comportamiento: las heces de estos mamíferos contienen menos del 0,5% de proteínas y menos del 0,5% de grasas, además de bacterias de riesgo impredecible.
En 2013, un equipo de investigadores españoles propuso una hipótesis sobre los carotenoides , pigmentos presentes en vegetales de tonos amarillos como la zanahoria, la calabaza o el albaricoque.
El alimoche tiene la cara de ese color característico, y los científicos plantearon que el consumo de excrementos ricos en estas sustancias podría intensificar la coloración facial.
Cuanto más amarilla la tez, mayor el atractivo sexual frente a posibles parejas , ya que un tono más pronunciado implicaría haber sobrevivido a una dieta de alto riesgo.
La teoría no fue confirmada de forma experimental.
El caso de las hienas en Namibia Las hienas manchadas , a menudo retratadas como carroñeras oportunistas, son mamíferos sociales organizados en estructuras matriarcales complejas.
Uno de sus comportamientos más difíciles de explicar ocurre cada año en las costas de Namibia , cuando las focas del Cabo llegan a tierra para parir.
Las hienas las aguardan y se lanzan sobre las crías recién nacidas con un objetivo preciso: consumir exclusivamente los sesos.
Hasta ahora, no existe ninguna explicación desde la disciplina biológica que sea ampliamente aceptada y que permita comprender o explicar de manera satisfactoria por qué ocurre esta conducta.
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