(Previa) Los nuevos valores de la 'Armada' se examinan en la exigencia de la Copa Davis
La selección española de tenis buscará este fin de semana en Santiago de Chile clasificarse una vez más para la fase final de la Copa Davis de finales de noviembre y lo tendrá que hacer con la dificultad que supone siempre hacerlo a domicilio en esta competición, de no tener a su número uno y de confiarlo todo a sus nuevos jóvenes valores, tan talentosos como inexpertos en estas lides.
El equipo que capitanea David Ferrer quiere volver entre los ocho que pelean por la 'Ensaladera' en la italiana Bolonia del 24 al 29 de noviembre.
Tras la gran actuación del año pasado, donde alcanzó la final, perdida ante Italia, ahora desea mantener esa ambición pese a no contar, de nuevo, con Carlos Alcaraz, recién salido de una lesión de muñeca.
Pero España está bastante acostumbrada a jugar sin su gran estrella como le sucedió la pasada temporada, demostrando que tiene más fondo de armario para poder pelear por su séptimo título, tanto por su actuación en la 'F8' como para su gran remontada en el segundo Clasificatoria ante Dinamarca.
Entonces, la responsabilidad recayó fundamentalmente en Jaume Munar, Pablo Carreño, Pedro Martínez y Marcel Granollers, y en esta ocasión, el balear y el valenciano ejercerán de acompañantes fiables de Rafa Jódar y Dani Mérida.
Los dos jóvenes jugadores madrileños, de 20 años recién cumplidos y 21, se estrenarán en la Copa Davis, una competición donde el ránking muchas veces no cuenta demasiado y donde la experiencia y el jugar de local serán los retos a los que se tengan que enfrentar ambos, elegidos por David Ferrer como sus armas para los individuales.
Munar y Martínez formarán un buen doble, mientras que otro joven madrileño, Martín Landaluce (20), completa el equipo.
La prestigiosa competición por equipos será un nuevo reto para el pujante Rafa Jódar, que tendrá la presión añadida de ser el número uno español avalado por su clasificación mundial (14) y en busca de seguir acumulando buenas experiencias para crecer tras un 2026 óptimo donde seguramente el único punto 'negro' fue su temprana eliminación, sobre todo el cómo (sólo ganó cinco juegos contra un rival de la previa), en el Abierto de los Estados Unidos.
Con todo, el tenista español ha tenido un buen año, cimentado también en su buen hacer en la temporada en tierra batida donde se coronó por primera vez campeón en Marrakech.
Sus buenas actuaciones en Barcelona, Madrid, Roma y Roland Garros le permitieron instalarse con los mejores del mundo y ahora querrá ser el líder también en una competición donde hay otros intangibles y donde la gestión de las emociones es clave.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.