¿Son efectivos los baños en agua helada y las botas de compresión después de entrenar?
Para muchos runners, incluso para aquellos que se encuentran bien entrenados, el día después de una carrera en la que la búsqueda de un mejor tiempo o de una mayor distancia de aquella en la que se sienten cómodos genera una demanda de alta intensidad puede ser un poco cuesta arriba.
Lo mismo ocurre con muchas de las actividades que se realizan bajo techo en el gimnasio.
Es por eso que cada son más las opciones que la tecnología en torno al fitness ofrece para lograr una mejor recuperación post competencia.
“En los últimos años, la industria del fitness comenzó a adoptar una mirada mucho más integral del bienestar.
Hoy existe un consenso cada vez mayor de que el ejercicio físico, por sí solo, no alcanza.
La alimentación, el bienestar emocional, el descanso y la recuperación son pilares igualmente importantes para mejorar la salud, el rendimiento y la calidad de vida.
En ese contexto, el recovery dejó de ser un servicio complementario para convertirse en un componente estratégico de la propuesta de valor de los gimnasios”, comenta Guillermo Vélez, director de la publicación especializada Mercado Fitness, que días atrás realizó su Expo anual en La Rural.
El resultado de este cambio de enfoque, agrega, es que “cada vez más gimnasios incorporan espacios y servicios de recovery, con propuestas como crioterapia, saunas, terapias de luz roja o sillones de masaje, entre otras”.
Pero, ¿cuáles son los beneficios de las distintas técnicas de recuperación que se ofrecen en la actualidad? Quien responde esta pregunta es Jorge Gastón Rodríguez Prado, profesor de educación física y consultor en wellness, experto en la materia, que enumera los beneficios (junto con precauciones y contraindicaciones) de algunas de las más efectivas.
Ice bath Los estudios médicos muestran que la inmersión en agua fría (a temperaturas de entre 3° a 5°) es efectiva para reducir el dolor muscular tardío y mejorar la sensación de recuperación tras esfuerzos intensos.
En otras palabras, brinda alivio a la fatiga muscular post actividad física.
Y es especialmente útil cuando uno quiere volver a competir pronto.
Sin embargo, quizás no sea el método de recuperación de elección para quienes hacen musculación, ya que aplicarla en forma habitual justo después de entrenar fuerza puede atenuar el crecimiento muscular por la inhibición de algunas partículas señalizadoras del crecimiento muscular.
Quienes temen el shock frío puede recurrir a técnicas de respiración.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.