Las graves secuelas del cautiverio: dos martejas rescatadas llegaron a un centro de fauna del Valle de Aburrá con posibles daños neurológicos
Dos martejas rescatadas tras permanecer en cautiverio ingresaron con movimientos descoordinados, pupilas dilatadas, deterioro del pelaje e inflamación abdominal.
Los animales permanecen bajo observación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, en convenio con la Universidad CES.
Los ingresos se produjeron mediante entregas voluntarias e incautaciones vinculadas con el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre en Medellín y otros municipios del área metropolitana.
El equipo veterinario inició evaluaciones clínicas y nutricionales para determinar el estado de los animales, establecer los tratamientos requeridos y definir si podrán avanzar hacia un programa de rehabilitación con miras a un eventual retorno a su hábitat natural.
Una marteja llegó sin poder mantenerse en pie El primer ejemplar ingresó en condición crítica.
Los profesionales identificaron pelaje deteriorado, pupilas dilatadas, descoordinación en sus movimientos y dificultad para sostenerse.
El cuadro llevó a los veterinarios a considerar una posible afectación neurológica.
Por ese motivo, el animal recibió una valoración especializada que busca precisar el diagnóstico y establecer las medidas necesarias para estabilizarlo.
Además de los signos físicos, la marteja no reconocía los alimentos que le ofrecía el personal del centro.
Esa situación motivó una prueba de consumo, una herramienta con la que el equipo identifica los alimentos que acepta el animal y ajusta su plan nutricional.
La recuperación de fauna silvestre que ha permanecido en cautiverio exige revisar tanto las secuelas físicas como los cambios de conducta.
En este caso, el desconocimiento de la comida ofrecida puede reflejar las alteraciones que provocó la alimentación recibida fuera de su ambiente natural.
La Policía Ambiental incautó a una juvenil con inflamación abdominal El segundo caso corresponde a una marteja juvenil que fue incautada por la Policía Ambiental en Medellín.
Durante la revisión veterinaria, los especialistas detectaron inflamación abdominal, una condición asociada de forma preliminar a una dieta inadecuada durante el tiempo que permaneció cautiva.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.