Un consulado rechaza el visado de una marroquí porque creyó que su contrato para cuidar ovejas en Ávila era una excusa para emigrar: la Justicia obliga a concedérselo
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dado la razón a una trabajadora marroquí a la que el Consulado General de España en Tetuán denegó un visado de residencia y trabajo por cuenta ajena después de concluir, tras revisar su documentación y entrevistarla, que el contrato podía ser una vía para emigrar a España .
La mujer había obtenido previamente la autorización de residencia y trabajo de la Subdelegación del Gobierno en Ávila para incorporarse como peón de ganado ovino, pero la oficina consular consideró que el empleo no respondía a una necesidad laboral real.
Los jueces entienden ahora que esa sospecha no quedó respaldada por datos objetivos y ordenan conceder el visado solicitado.
El caso gira alrededor de una cuestión muy concreta: hasta dónde puede llegar un consulado al valorar si el motivo de un visado de trabajo es auténtico cuando otro órgano de la Administración ya ha autorizado la contratación.
La resolución, dictada el 27 de julio por la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Madrid, considera que el Consulado de España en Tetuán podía volver a examinar las circunstancias de la solicitud , incluida la realidad del empleo, pero debía explicar con hechos por qué llegaba a una conclusión distinta.
En este caso, según los magistrados, no lo hizo.
La mujer, nacida en Marruecos y residente allí, había solicitado el 25 de noviembre de 2024 un visado para trasladarse a España y trabajar por cuenta ajena.
El empleo previsto estaba en Pradosegar (Ávila), en una explotación ganadera, con un contrato indefinido como peón de ganado ovino .
La autorización inicial de residencia y trabajo había sido concedida cinco días antes, el 19 de noviembre, por la Subdelegación del Gobierno en Ávila.
El puesto contemplaba una jornada de 40 horas semanales, una remuneración conforme al convenio, un mes de periodo de prueba y 30 días de vacaciones.
Una entrevista que acabó pesando más que la autorización laboral La autorización concedida en España no fue, sin embargo, suficiente para que el procedimiento terminara con el visado .
El Consulado de Tetuán citó a la solicitante a una entrevista el 26 de noviembre, un día después de presentar la solicitud.
Fue entonces cuando aparecieron las dudas que acabarían bloqueando su llegada a España.
Durante el interrogatorio, la mujer fue capaz de responder a buena parte de las cuestiones relacionadas con el empleo.
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