Juan Pedro Garrahan, el médico que dedicó su vida a los niños y dio su nombre al principal hospital pediátrico del país
Mientras las plazas de todo el país recibían a estudiantes y jóvenes para festejar el inicio de esta primavera, en el Hospital Garrahan le extirpaban un tumor cerebral a través de la nariz a una niña de 10 años.
Este nuevo hito no sorprende: allí mismo se realizó un trasplante renal simultáneo a gemelas, se corrigieron malformaciones congénitas mediante cirugías fetales de altísima complejidad, se diseñaron tratamientos a la medida exacta de cada paciente para frenar infecciones graves en terapia intensiva y se logró atacar tumores infantiles con una precisión milimétrica nunca antes vista en el país, entre tantísimos logros cotidianos.
Esta búsqueda incansable de la excelencia médica lleva el sello de Juan Pedro Garrahan , el médico argentino que dedicó su vida a transformar la salud infantil.
Graduado con honores en 1915, Garrahan fue el gran pionero que luchó por jerarquizar la pediatría en el país, convirtiéndola en una disciplina científica rigurosa en una época donde la atención de los niños era vista como una tarea menor.
Además, fue maestro de varias generaciones de médicos y autor de los manuales con los que se formaron miles de profesionales.
Su legado quedó inserto en la práctica médica y, cuando se inaugura en 1987 el centro pediátrico de alta complejidad de referencia de la Argentina que lleva su nombre, se convirtió en el máximo símbolo de una medicina pública que, tal como él soñó, combina la vanguardia científica con el cuidado amoroso de la infancia.
Un médico que eligió la pediatría Juan Pedro Garrahan nació en Buenos Aires el 24 de septiembre de 1893, y fue hijo de Juan Garrahan Kenny y Virginia Ramona Nóbile.
Creció en una época en la que la medicina argentina comenzaba a transformarse y la atención de los niños todavía buscaba consolidarse como una especialidad con conocimientos y métodos propios.
Tenía apenas 15 años cuando ingresó, en 1908, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Había terminado el bachillerato en el Colegio Lacordaire de los Dominicos y en 1915, a los 21 años, recibió el título de médico con Diploma de Honor.
La medicina que encontró era muy distinta de la actual.
La pediatría comenzaba a afirmarse como una especialidad , pero todavía no ocupaba el lugar que tendría décadas después.
En los hospitales, los niños llegaban con enfermedades infecciosas, problemas nutricionales y cuadros que podían convertirse rápidamente en situaciones graves.
Para sus familias, una consulta o una internación podían estar cargadas de incertidumbre y angustia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Sociedad.