Un incendio durante las guerras carlistas cambió para siempre el destino de este monasterio perdido en la Montaña Alavesa
En plena Montaña Alavesa , entre las cumbres de la sierra de Toloño y los paisajes que se abren hacia La Rioja , las ruinas de algunos edificios históricos recuerdan un pasado en el que la religión tenía un papel central en la vida de las comunidades.
Durante siglos, los monasterios y santuarios fueron mucho más que lugares de oración: acogían a religiosos, recibían a peregrinos y fieles y, en determinados casos, también servían como espacios de reunión y gestión de los asuntos de las localidades cercanas.
En este entorno se levantó, entre los siglos XIV y XV, el monasterio de Santa María de Toloño , vinculado en sus orígenes a la Orden de San Jerónimo.
La comunidad religiosa no permaneció allí durante mucho tiempo, pero el recinto siguió teniendo importancia después de pasar a manos de la Hermandad de la Divisa, que se ocupó de su administración y mantuvo el santuario como lugar de culto y encuentro.
La iglesia y la hospedería formaban parte de un conjunto que continuó ligado a la vida de los pueblos de la zona hasta que el fuego cambió su historia para siempre.
Un incendio en las guerras carlistas El año 1835 marcó un antes y un después en la historia de Santa María de Toloño.
En plena primera guerra carlista , el santuario fue incendiado por las tropas liberales, un episodio que destruyó buena parte de un conjunto que había permanecido ligado durante siglos a la vida religiosa de la zona.
El fuego acabó con gran parte de sus construcciones y dejó el recinto prácticamente en ruinas.
La destrucción hizo que el monasterio perdiera la función que había desempeñado hasta entonces.
De aquel complejo, que contaba con iglesia, hospedería y otras dependencias, hoy apenas quedan algunos muros y restos arquitectónicos.
Su ubicación en plena sierra, alejada de los principales núcleos de población, contribuye a que el lugar conserve una imagen de aislamiento.
Las intervenciones para conservar las ruinas Pese a los daños que sufrió durante las guerras carlistas, el monasterio de Santa María de Toloño conserva parte de sus estructuras, que han sido objeto de distintas actuaciones para evitar que desaparezcan.
El paso del tiempo, la exposición a las condiciones meteorológicas y el deterioro de los muros han puesto en peligro los restos de este antiguo enclave religioso, situado en un entorno montañoso.
En 2016 se llevaron a cabo reparaciones puntuales en las zonas más deterioradas y se delimitó un perímetro de seguridad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.