Frenar la erosión ante las tormentas: las claves de los expertos para recuperar el suelo quemado tras los incendios
Colocar barreras para que las lluvias, como las ocurridas esta semana en varios puntos del país, no arrastren ceniza ni suelo o estudiar si los árboles quemados están adaptados para regenerarse por su cuenta antes de empezar a replantar la zona son algunos de los consejos de expertos para regenerar los territorios afectados por las llamas, en un verano marcado por los incendios de Ávila, Madrid, Niebla (Huelva), Zamora o Los Gallardos (Almería), entre otros.
El decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, Eduardo Tolosana, ha recalcado en declaraciones a Europa Press que la prioridad inmediata es atender a los afectados por los incendios: a los que han perdido sus hogares, negocios, ganado, etc.
De cara a la restauración del medio natural, ha apuntado a la necesidad de evaluar primero los daños para valorar "dónde es más urgente actuar".
"Para esto hay dos factores.
Uno es la pendiente.
Los sitios con mucha pendiente que se han quemado suficientemente tienen mucho riesgo de erosión, de que el agua, si llueve, arrastre las cenizas e incluso el suelo.
Y el segundo factor a tener en cuenta para valorar la necesidad de actuar antes es la severidad (...), la temperatura que ha alcanzado el suelo por la energía que ha tenido el incendio en cada sitio", ha detallado.
En este sentido, ha explicado que "lo normal" es poner barreras para los arrastres de tierra o de cenizas.
Éstas se construyen con el propio material quemado del incendio, "aunque a veces hay que traer también ramas u otras cosas de otros sitios porque no ha quedado nada lo suficientemente útil".
"Estas barreras se colocan en las pendientes siguiendo la línea de nivel, como pequeñas mini diques, pero muy pequeños, a lo mejor de medio metro de altura o de un metro de altura.
Dependiendo del tipo se llaman palizadas, albarradas o fajinas, pero todas siguen la misma idea de barreras horizontales en las que se deposite el suelo o las cenizas arrastrados por la lluvia en vez de bajas a los cursos de agua.
Así se evita por un lado las pérdidas de suelo y, por otro, la contaminación de las aguas", ha indicado.
Una vez colocadas estas pequeñas barreras, a veces toca repoblar, aunque no siempre.
En este sentido, Tolosana ha explicado que las especies de plantas mediterráneas "están adaptadas al fuego y llevan conviviendo con los incendios desde hace millones de años".
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.