3-0. El campeón marca territorio
Santiago Aparicio Redacción deportes, 21 ago (EFE).- El Arsenal, vigente campeón, demostró a su adversario, el Coventry, recién ascendido como vencedor de la Championship, segunda categoría, el nivel de la máxima división inglesa con una victoria contundente, sin paliativos que puso en evidencia el momento y la autoridad del plantel de Mikel Arteta.
Fue un golpe de realidad el que recibió el Coventry en su retorno, veinticinco años después, a la Premier.
Un reflejo de como se las gasta un equipo del nivel del Arsenal, dominador del pasado curso y reciente triunfador, hace solo una semana, de la Community Shield, la Supercopa inglesa en la que minimizó al Manchester City.
Sin su gran fichaje, el brasileño Bruno Guimnaraes, pero con el griego Christos Tzolis, otro de los refuerzos, en plan estelar, el Arsenal no dio tregua y prolongó la excelencia de la pasada campaña cuando se hizo con el título después de veintidós años y llegó a la final de la Liga de Campeones.
La quinta victoria seguida en un partido inaugural de temporada, que solo lo había logrado una vez antes en su historia, fue en medio de un monólogo sentenciado antes de la media hora, cuando ya contaba con dos goles de ventaja después de un puñado de ocasiones que rondaron la meta visitante.
Mucho tuvo que ver Tzolis que se hizo con el balón gracias a la ordenada presión en la salida de balón del equipo de Frank Lampard y se lo envió a Ricardo Calafiori que asistió al alemán Kai Havert que, de primeras, dentro del área, batió a Carl Rushworth.
El segundo llegó en una rápida transición, desde el centro del campo.
Christos Tzolis, desde la izquierda, envió un centro raso que desvió el portero.
Pero dejó el balón muerto y lo alcanzó Bukayo Saka, que siguió la acción, para aprovechar el rechace y volver a llevarlo a la red.
Era el minuto 22.
El cuadro de Arteta, erigido en el quinto entrenador de la historia de la Premier en alcanzar 150 victorias ligueras en menos de 250 partidos, no bajó el ritmo.
No hubo noticias de David Raya, un mero espectador en el partido de apertura de la Premier.
El intermedio no relajó a los gunners que nada más volver al campo sentenciaron el encuentro cuando un disparo en semifallo del noruego Martin Odegaard que recibió el pase de Ben White, acabó en el fondo de la portería por tercera vez.
No reaccionaba el Coventry, superado por la situación y por los acontecimientos..
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