Habló la heredera de la bóveda del Cementerio de la Recoleta donde la Ciudad quiere poner un gift shop
El llamado a licitación para instalar un gift shop con venta de comidas y bebidas al paso en un sector del Cementerio de la Recoleta , tal como informó la semana pasada LA NACION , abrió ahora un conflicto judicial.
Una heredera de la familia que tenía la concesión de la bóveda donde la Ciudad proyecta instalar el local asegura que nunca fue notificada de la restitución del espacio al gobierno porteño, desconoce qué ocurrió con los restos de sus familiares que estaban allí y presentó un recurso de amparo de urgencia para intentar frenar el proyecto .
Días después de que la Ciudad abriera la licitación para explotar durante cinco años la bóveda de 24,55 metros cuadrados cubiertos , con un canon base de $1.600.000 , una de las herederas afirmó que allí estaban sepultados su padre y dos de sus abuelos y aseguró que desconoce si los féretros permanecen en el lugar o fueron trasladados .
Lucía Girado pertenece a la familia que posee la concesión del espacio desde 1890.
Su padre y dos de sus abuelos fueron sepultados hace más de 20 años en la bóveda, que la familia comparte con numerosos parientes.
Según relató, se enteró por las redes sociales del llamado a licitación y, desde entonces, intenta determinar qué ocurrió con los restos.
“No notificaron a nadie.
Hablé, por lo menos, con 10 miembros de mi familia y nadie sabía nada ”, dijo en diálogo con LA NACION .
Su versión contradice la brindada inicialmente por las autoridades porteñas, que habían informado que la bóveda fue restituida a la Ciudad luego de cumplirse los pasos correspondientes de un procedimiento administrativo .
El panteón —al igual que casi todos los entregados en el siglo XIX— fue concesionado a perpetuidad a la familia oriunda del sur de la provincia de Buenos Aires.
Girado explicó que, con el correr de los años, perdió el rastro de cuál de sus familiares figura actualmente como titular en los registros del cementerio.
Esa situación, sostuvo, le impidió hacerse cargo del pago de la tasa anual y del mantenimiento general de la bóveda , pese a haber intentado —según aseguró— regularizar la situación en reiteradas oportunidades.
“Cuando empezó a deteriorarse la bóveda, fui varias veces a preguntar y me decían que tenía que ir el titular, que es el que tiene los papeles.
Nadie sabe quién los tiene ; es una bóveda ancestral y la titularidad va cambiando de persona a persona”, afirmó.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.