Manzana vs. trigo: identifican cómo el tipo de polinización define qué cultivos resistirán al cambio climático
No todos los cultivos reaccionan igual al calentamiento global, y la razón tiene menos que ver con la temperatura en sí misma que con algo más silencioso: si una planta necesita insectos para reproducirse .
Mientras el trigo ya registra caídas sostenidas en sus rendimientos por el calor excesivo y la sequedad del suelo, los manzanos y los cerezos todavía logran sortear ese deterioro.
La razón de esa diferencia, hasta ahora poco explorada, está en una variable que suele quedar fuera de los modelos agrícolas: la dependencia de los polinizadores.
Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) analizaron los rendimientos de distintos cultivos en las regiones de Baja Franconia y Alta Baviera durante más de 35 años, comparando especies que se polinizan por el viento o de forma autónoma con aquellas que dependen de insectos para reproducirse.
La conclusión central del trabajo es que la dependencia de los polinizadores determina, en buena medida, cómo cada cultivo responde al calentamiento global , y que ignorar ese vínculo deja incompletas las estrategias de adaptación agrícola.
Los resultados se publican en un estudio aparecido en la revista Ecology and Evolution , firmado por Paula Prucker , Johannes Kollmann y Sara Diana Leonhardt , que examina trigo, manzanas y cerezas como casos representativos de dos lógicas distintas: la de los cultivos que prescinden de la fauna polinizadora y la de los que no pueden prescindir de ella.
El trigo ya superó su techo climático; los frutales aún no El trigo es el caso más claro de cultivo en retroceso .
Las temperaturas actuales en las regiones estudiadas ya superan el umbral en el que la planta produce con eficiencia: el suelo seco y el calor hacen que los granos sean más pequeños y que haya menos de ellos por planta.
Los avances tecnológicos en agricultura, como las variedades mejoradas, los fertilizantes y la maquinaria de precisión, han permitido compensar parte de esas pérdidas hasta ahora, pero el comunicado de prensa de la TUM advierte que esa compensación, al menos para los cultivos que no dependen de polinizadores, está mostrando signos de agotamiento.
Los árboles frutales, en cambio, todavía no exhiben ese deterioro .
La hipótesis de los investigadores es que las temperaturas más cálidas han reducido el daño por heladas tardías, ese fenómeno en el que una ola de frío fuera de temporada destruye los brotes y flores recién abiertas.
Al disminuir ese riesgo, los árboles florecen con mayor éxito y producen más fruta.
Sin embargo, ese margen de ventaja tiene un límite.
“Si el clima sigue calentándose, los cultivos dependientes de polinizadores enfrentarán un doble estrés”, afirmó Leonhardt, profesora de interacciones planta-insecto de la TUM, según el comunicado de prensa.
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