Rechazaron la destitución del juez Pablo Díaz Lacava, acusado de maltrato laboral
El Jurado de Enjuiciamiento mantuvo en su cargo este miércoles al juez Pablo Díaz Lacava , integrante del Tribunal Oral Federal de Santa Rosa, La Pampa, sobre quien pesaba un pedido de destitución por mal desempeño de sus funciones.
Había recibido múltiples denuncias por maltrato laboral, abuso de autoridad, coacción y violencia de género de parte de los empleados judiciales que trabajaban con él.
El veredicto concluyó que el juicio político fue “un desenlace desproporcionado que de ningún modo puede justificar la destitución de un magistrado cuya honorabilidad e idoneidad técnica permanecen indemnes”.
El jury entendió que los hechos denunciados existieron, pero “no alcanzan a revestir la entidad, lesividad ni gravedad cualificada exigidas para tener por configurados los graves desórdenes de conducta previstos en el artículo 25, inciso 5, de la ley 24.937″, donde están previstas las causales de remoción, que es la sanción más grave.
Díaz Lacava había sido suspendido de sus funciones por el Consejo de la Magistratura el 15 de abril último, aunque hace tres años y medio que no puede entrar a los tribunales pampeanos porque pesa sobre él una orden de alejamiento de al menos 300 metros de las víctimas.
Trabajó de manera remota hasta que lo suspendieron.
Además del juicio político que culminó este miércoles, el magistrado será juzgado en sede penal.
Está procesado por amenazas, lesiones -leves y graves en un contexto de violencia de género-, maltrato laboral, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, desobediencia judicial y retardo malicioso de justicia.
Ante el jury, quienes pidieron la remoción de Díaz Lacava fueron los miembros del Consejo de la Magistratura Diego Barroetaveña -presidente de la Cámara Federal de Casación Penal- y Álvaro González -diputado nacional del PRO-.
Lo responsabilizaron por episodios sistemáticos de violencia en el tribunal: “Incurrió en desórdenes de conducta que afectaron el servicio de justicia”, alegaron los acusadores.
El juez Barroetaveña describió escenas de “gritos, golpes, explosiones de furia” por “teorías conspirativas y de traición del juez” o “rondas de enojo, interrogatorios y ofuscamiento por cuestiones triviales que él transformó en graves e intolerables”, como la ubicación de un matafuego o un crucifijo en la sala.
Durante el debate se ventilaron situaciones tales como insultos y comentarios inapropiados sobre el cuerpo de los funcionarios; un piedrazo que el magistrado arrojó desde la vereda hacia una ventana en la que estaban los denunciantes; o haber encerrado a los empleados en una oficina para gritarles e interrogarlos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.