De la central de Zaporizhzhia a la Justicia argentina: el ucraniano que busca que se investigue su tortura reveló su identidad
“Mi caso es uno entre millones, pero demuestra que, sin hacer nada, puedes ser detenido en tu trabajo y sometido a tortura”.
Kostiantyn Chebaevskyi , ex operador de la central nuclear de Zaporizhzhia , lo dice a Infobae por Zoom, a través de una intérprete.
No levanta la voz ni dramatiza.
Habla como quien ya contó la historia muchas veces, y en esta conversación no se le pidió que la reviviera.
Esa historia empieza el 6 de agosto de 2022 , un sábado, a las tres de la tarde.
Kostiantyn terminaba su turno en la central nuclear de Zaporizhzhia , en Enerhodar , la más grande de Europa y ocupada por tropas rusas desde marzo de ese año.
En el control de salida lo frenó un guardia, que lo llevó a una sala pequeña y le hizo preguntas que a él le parecieron extrañas: si le gustaba manejar drones, si sabía por qué lo habían detenido.
No lo sabía.
Después llegó un hombre alto, de civil, y lo sacó por un torniquete deshabilitado.
“El sistema ni siquiera registró que salí del territorio de la central nuclear”, contó.
En los registros de la planta, nunca se había ido.
Esa historia consta en el testimonio que dio a The Reckoning Project , una ONG que documenta crímenes de guerra rusos en Ucrania.
Se registró el 4 de noviembre de 2022 en un formulario, el Incidente N°117.
La organización presentó después, con él, la denuncia en Buenos Aires.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.