Un entrenamiento intensivo podría ayudar a hacer dos tareas a la vez con más eficacia
La multitarea , la atención, la memoria y el control ejecutivo forman parte de una discusión cada vez más frecuente en los estudios sobre el cerebro , sobre todo por la dificultad que implica sostener dos tareas complejas al mismo tiempo sin perder precisión, velocidad ni capacidad de respuesta.
Buena parte de esa limitación se asocia con la corteza prefrontal , una región vinculada con la planificación, la toma de decisiones, la selección de respuestas y la administración de recursos mentales frente a demandas simultáneas.
Frente a esa limitación, un nuevo estudio mostró que la práctica intensiva de una tarea específica puede modificar la manera en que esa actividad se procesa en el cerebro y mejorar el rendimiento cuando se realiza otra en paralelo.
De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Cognitive Neuroscience , los investigadores analizaron a participantes que realizaron durante cinco a diez semanas una tarea visual de clasificación de imágenes y completaron más de 30.000 ensayos , con seguimiento a través de resonancias magnéticas , electroencefalogramas , mediciones de actividad cerebral y evaluaciones de desempeño .
Según el estudio, al comienzo del entrenamiento la tarea dependía sobre todo de la corteza prefrontal, pero con la repetición intensa esa carga comenzó a desplazarse hacia la corteza temporal , vinculada con la memoria, el reconocimiento de objetos, el aprendizaje de patrones y la automatización.
Ese cambio permitió reducir la dependencia del sistema de control consciente y fue asociado con una mejor capacidad para responder a una segunda demanda al mismo tiempo, aunque el trabajo no plantea una mejora universal de toda forma de multitarea sino un efecto específico ligado al entrenamiento, la especialización neural, la reducción de carga cognitiva y la automatización de habilidades.
Qué halló el estudio sobre la práctica intensiva El trabajo examinó cómo cambia el procesamiento cerebral cuando una tarea se repite de forma sostenida hasta adquirir un grado alto de familiaridad, eficiencia, estabilidad y automatización.
Para eso, los participantes utilizaron una aplicación de formato lúdico en la que debían clasificar imágenes de autos generados por algoritmo , distinguir variaciones visuales sutiles , sostener una respuesta consistente y adaptarse a una exigencia repetida durante varias semanas.
La investigación identificó que, en la etapa inicial, esa tarea exigía una participación más marcada de la corteza prefrontal, una región clave para las funciones ejecutivas, el monitoreo consciente, la gestión atencional y la resolución deliberada de problemas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.