¡¿Con qué necesidad?!
Una idea puede ser buena o mala.
El problema es cómo y cuándo la largás .
Eso que mi padre me enseñaba con el tono académico que siempre le faltó -solo pudo terminar la escuela primaria- me ha servido de mucho.
No quiere decir que todo mi esfuerzo por intentar contextualizar un atropello mental haya resultado siempre exitoso.
Pero rescato que ese freno inhibitorio muchas veces me salvó .
De haber desoído el consejo, más de una vez me habría encontrado haciéndole un piquete al Océano Pacífico o compitiendo por el Premio Nobel a la Inmolación .
Vayamos a un ejemplo reciente.
No parece mal que una diputada, mujer ella preocupada por los temas de género, se haga eco de estudios médicos y psicológicos sobre el orgasmo femenino .
Está en todo su derecho.
Tampoco que, como han logrado sus pares en otros países, inste a la Legislatura chaqueña de la que forma parte a adherir al Día del Orgasmo Femenino que se conmemora el 8 de agosto de cada año.
El tema es -volviendo a las lecciones de don Oscar - cuándo y cómo se le ocurrió a Teresa Cubells presentar un proyecto en ese sentido.
Lo hizo en medio de una sesión parlamentaria en la que se debatían cuestiones económicas y de seguridad.
Pero lo más curioso fue el cómo.
Dijo que la iniciativa busca avanzar “ acallando las voces de les machirules ”.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.