¿Cómo funcionan los contenedores marítimos convertidos en centros de carga y cocina comunitaria en Guantánamo, Cuba?
Cuba convirtió contenedores marítimos en centros de carga y cocina comunitaria en Guantánamo para enfrentar apagones prolongados, en una provincia donde organismos estatales levantaron unos 30 centros y al menos cinco ya operan mientras el oriente de la isla volvió a sufrir este jueves una desconexión eléctrica masiva.
Cuatro de las cinco provincias del este de Cuba quedaron sin electricidad por una falla en el sistema de transmisión, informó la Unión Eléctrica de Cuba.
El corte dejó fuera de la red a Holguín , Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo tras una “oscilación en las líneas de transmisión”, según el reporte oficial.
Según El Nuevo Heraldo El incidente provocó además la salida abrupta de servicio de las tres centrales termoeléctricas que abastecen al oriente del país.
Entre las instalaciones afectadas figuran la Unidad 1 de la central termoeléctrica Lidio Ramón Pérez “Felton”, la Unidad 6 de la Diez de Octubre, la Unidad 2 de la Ernesto Guevara de la Serna y la Unidad 6 de la Antonio Maceo.
Según la Agencia Cubana de Noticias ( ACN ), la iniciativa de Guantánamo instala kits de paneles solares en contenedores marítimos en desuso para ofrecer servicios de cocción de alimentos y carga de equipos durante los cortes.
Esos módulos cuentan con paneles solares de 400 watts , baterías y otros equipos de respaldo energético.
Los centros permiten cargar celulares, lámparas, ventiladores, motorinas, triciclos y otros medios de transporte eléctricos.
También reciben alimentos de los vecinos para cocinarlos o conservarlos en neveras cuando corren riesgo de echarse a perder por la falta de electricidad.
En Guantánamo ya funcionan cinco centros y reciben hasta 50 personas por día De los cerca de 30 centros de carga colectiva construidos en la provincia, al menos cinco ya están en funcionamiento en Maisí, Imías y la ciudad de Guantánamo, de acuerdo con la publicación.
Santiago Kindelán, administrador de uno de esos espacios en la ciudad cabecera, dijo al medio que la demanda crece cada día.
“La afluencia del pueblo crece por día y ya suman hasta 50 personas en una jornada, en busca de los servicios del lugar, que preparamos para que también sea acogedor, bonito y la gente se sienta bien”, afirmó Kindelán al medio El Nuevo Heraldo.
Los precios cambian según el servicio.
La carga de una motorina puede costar 300 pesos , mientras la de un ventilador o una lámpara puede ser gratuita.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.