De una filtración del Pentágono a la ONU, cómo escala la disputa de Argentina y el Reino Unido por Malvinas
Una frase de Donald Trump en el Salón Oval abrió a principios de septiembre uno de los capítulos más tensos de la disputa por las Islas Malvinas en décadas.
Lo que siguió fue una escalada de declaraciones cruzadas, decretos, alertas militares y movimientos diplomáticos entre Argentina y el Reino Unido que tendrá como escenario, esta semana, a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) .
En el centro del conflicto, además de la soberanía, está el petróleo: el proyecto Sea Lion , un yacimiento en aguas profundas a 220 kilómetros al norte del archipiélago, cuya explotación se convirtió en una preocupación de Casa Rosada, es una disputa por unos ingresos estimados por las autoridades británicas en USD 2.000 millones en concepto de regalías a lo largo de 30 años.
El primer movimiento público Fue el 25 de abril cuando la agencia Reuters publicó el contenido de un correo interno del Pentágono que enumeraba posibles represalias de la administración Trump contra aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que se negaron a respaldar las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente.
Entre esas medidas figuraba la reconsideración del apoyo diplomático de Washington a reclamos europeos sobre “posesiones imperiales”, con mención explícita a las Malvinas.
El trasfondo era la creciente fricción entre Trump y el entonces primer ministro británico Keir Starmer , a quien el mandatario republicano había calificado de “cobarde” por la negativa de Londres a conceder a las fuerzas estadounidenses derechos de acceso, base y sobrevuelo para operaciones contra Irán .
En aquel momento, el subsecretario del Departamento de Estado Thomas G.
DiNanno , en una ronda con medios, entre ellos Infobae , hizo una breve mención a filtración: “No puedo hablar sobre el respaldo en el tema de las islas.
Estados Unidos es neutral en ese asunto” .
La Casa Rosada, en tanto, recibía la noticia con expectativa y cautela .
El presidente Javier Milei, por entonces, señalaba que su gobierno hacía “todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina” .
Desde Londres, la respuesta fue la posición histórica de las autoridades británicas: “La soberanía de las Islas Malvinas no está en cuestión”.
Otro aviso de Trump El segundo detonante llegó el 1 de septiembre, cuando un periodista le preguntó a Trump en el Salón Oval si su gobierno reconsideraría su postura sobre la soberanía del archipiélago.
La respuesta fue breve, pero tuvo un enorme impacto diplomático: “Siempre reviso cada posición.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Política.