Un viaje de agradecimiento
Pasó un año desde que hice el pedido y me dieron el turno.
El viaje del pasado miércoles 7 fue, para mí, como ingresar en el túnel del tiempo.
Los memoriosos recordarán aquella serie norteamericana en la que los científicos Phillips y Newman formaban parte de un proyecto que buscaba probar que era posible volver al pasado o viajar hacia el futuro ingresando en un dispositivo con forma, precisamente, de túnel.
La serie se emitió en Estados Unidos desde septiembre de 1966 hasta abril del año siguiente.
Aquí se dio dos años después de su estreno.
El meollo de la trama estaba en que cuando estos científicos deciden probar por sí mismos el funcionamiento del aparato, se dan cuenta de que no podían calcular con exactitud si viajarían al pasado o al futuro, y mucho menos regular el viaje con precisión.
Podían verse en medio de batallas medievales o viviendo escenas de ciencia ficción, y cuando encontraban la manera de regresar, nunca volvían a su tiempo, lo que daba pie para el comienzo del próximo capítulo.
La serie concluyó abruptamente por falta de presupuesto y de audiencia.
Con lo cual, Phillips y Newman quedaron boyando en el tiempo sin regresar nunca.
Mi viaje, al menos por ahora, no fue más allá de la sede del consulado de España en Buenos Aires, con la intención de adquirir la tan buscada ciudadanía de ese país.
Eso en lo práctico.
Pero la procesión va por dentro, ya se sabe.
No iba a ese lugar desde hacía décadas.
En 1973 acompañé a mis padres y a algunos de mis hermanos a renovar sus pasaportes.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.