Opinión: cuando producir también es una forma de conservar
Si queremos abordar los problemas ambientales en la magnitud que tienen, necesariamente tenemos que trabajar con el sector productivo.
El ambientalismo tiene una función importante cuando denuncia, señala y marca la cancha.
Pero la denuncia por sí sola tiene un recorrido limitado.
La solución, que es finalmente lo que importa, requiere trabajar con quienes producen, con quienes están todos los días en el territorio.
Estamos acostumbrados a hablar de cuánto depende la producción de la naturaleza: del agua, de la regulación climática, de la polinización, del control de plagas o de la fertilidad de los suelos.
Todo eso es cierto.
Pero hay otra relación que necesitamos empezar a reconocer: la naturaleza también necesita de la producción.
La soja alcanzó su mayor precio en casi tres años y vuelve a acercarse a los US$500 Una buena producción genera empleo, arraigo, tecnología, recursos económicos y gobernabilidad.
Genera las condiciones para que una sociedad pueda conservar sus territorios.
Por eso puede resultar provocador decirlo, pero creo que tenemos que empezar a discutirlo: la naturaleza necesita de más y mejor producción.
No de cualquier producción, sino de una producción que incorpore la conservación como parte de su propia gestión.
Esto también cambia la manera en que debemos mirar las exigencias ambientales que llegan desde otros mercados.
Muchas veces el productor argentino ve a la Unión Europea como un adversario que impone reglas desde una realidad muy diferente a la nuestra.
Hay razones para discutir esas regulaciones, pero también tenemos que verlas como una oportunidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.