Ninguna estrategia criminal es más fuerte que una región que piensa a largo plazo y decide actuar unida
El crimen y la violencia le cuestan a nuestra región 3.4 puntos de su PIB , el equivalente al 78% de su presupuesto público de educación.
Ningún país, por capaz que sea, puede sostener solo el horizonte que todo esto exige.
En varios países de la región se ha documentado el reclutamiento de niños para fines criminales, incluso menores de diez años.
Esto ocurre más por incentivo que por coerción.
Las organizaciones criminales construyen lazos afectivos, de pertenencia e identidad con los menores, y terminan ocupando espacios donde el Estado está presente, pero no siempre de la manera que las comunidades necesitan.
Una lógica similar ocurre donde el crimen se instala sobre economías legales y las convierte en ilícitas como la minería, la madera y la pesca.
Se trata de plantar raíces en espacios débiles articulando inversiones que no buscan obtener ganancias inmediatas, sino generar ingresos difíciles de rastrear en el futuro.
Para sostener estas operaciones, las organizaciones criminales necesitan protección.
En algunos casos, la encuentran dentro de las cárceles que han dejado de ser el final de la cadena penal para volverse una primera línea de coordinación criminal.
Desde allí se administran operaciones y se recluta.
El crimen organizado planifica con una visión que trasciende gobiernos, presupuestos, ciclo político y fronteras.
Estos son algunos ejemplos que revelan una característica central del crimen organizado: su capacidad para actuar pensando en las próximas generaciones, diversificar operaciones más allá de las fronteras, y planificar a largo plazo.
Frente a las capacidades dinámicas, adaptativas y de planificación del crimen organizado, la región solía responder desde la urgencia, con planes domésticos que terminaban en la frontera.
Cada crisis generaba una intervención y cada alza de violencia, nuevas medidas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.