Del vino al fruto seco: los productores sanjuaninos y mendocinos se pasan al pistacho para salvar el negocio
El paisaje productivo de la región de Cuyo está cambiando de fisonomía a la par de los números que manejan los ingenieros agrónomos.
Las tradicionales hileras de viñedos, que durante más de un siglo definieron la identidad económica de San Juan y Mendoza , comienzan a ceder espacio ante el avance de un cultivo que se consolidó como el nuevo motor del agro cordillerano: el pistacho .
Impulsado por una demanda global y una rentabilidad en dólares que la vitivinicultura ya no puede sostener , este fruto seco se transformó en el refugio predilecto de inversores y productores tradicionales que buscan esquivar la crisis del sector vitivinícola.
La caída del consumo interno de vino, la reducción constante de los márgenes de ganancia y los altos costos estructurales provocaron un verdadero desierto en las estadísticas de la vid.
De acuerdo con datos del Censo Vitivinícola elaborado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), al 31 de diciembre de 2025 la superficie cultivada con uva en el país sufrió un achicamiento drástico de 3726 hectáreas en un solo año.
Leé también: Se afianza la exportación de un pescado desde una provincia del norte argentino hacia los Estados Unidos Si se amplía el lente temporal, la sangre bodeguera es evidente: la vid perdió un total de 27.724 hectáreas en la última década, lo que representa una contracción del 12,4% de su superficie histórica .
En la vereda de enfrente, el fenómeno del pistacho corre a tasas chinas .
Con una demanda global que crece al 6,5% anual, el fruto seco se convirtió en el refugio de los inversores. (Foto: SAGyP).
En los últimos cinco años, el área total implantada con este cultivo en la Argentina experimentó una explosión superior al 500% .
Las características agroclimáticas de las zonas áridas de Cuyo —amparadas en inviernos rigurosos y veranos secos y calurosos — resultan ideales para el desarrollo de esta planta, que aprovecha al máximo la experiencia acumulada de los productores locales en sistemas de riego tecnificado por goteo para alcanzar un potencial productivo de estándar internacional.
Leé también: Harina al mundo: en San Nicolás, los molinos pyme consolidaron una estrategia para exportar a Centroamérica y África Según un detallado informe sectorial de AgroFides, desarrolladora de proyectos agrícolas de escala, la superficie implantada con el fruto seco creció más de un 20% en el último año , sumando unas 1800 hectáreas nuevas concentradas mayoritariamente en territorio sanjuanino y mendocino.
El clima árido de San Juan y Mendoza y la tecnología de riego favorecen el desarrollo de estándares internacionales. (Foto: Si San Juan).
Esta acelerada expansión responde de manera directa a un incremento sostenido de la demanda global, que avanza a un ritmo de 6,5% anual.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en tn.com.ar — el contenido pertenece a TN - Todo Noticias.