Materiales peligrosos: qué exige una logística inversa segura en la región
El manejo de materiales peligrosos vuelve a estar en agenda en Argentina y en la región, en medio de un creciente escrutinio sobre los protocolos de retiro, transporte y disposición final de sustancias riesgosas.
El debate se instala cada vez que una cadena logística falla en algún tramo, desde la generación hasta el destino final del residuo.
La logística inversa de residuos peligrosos comprende el conjunto de procesos que permiten recolectar, transportar, tratar y disponer de manera segura aquellos materiales que, tras su uso, representan un riesgo sanitario o ambiental.
En sectores como salud, energía nuclear e industria química, esta cadena requiere trazabilidad total desde el generador hasta el destino final.
Qué establece la normativa vigente En Argentina, la Ley Nacional 24.051 regula la generación, el transporte, el tratamiento y la disposición final de residuos peligrosos, e incluye a los desechos patológicos, farmacéuticos y de la industria química.
La norma exige la inscripción de generadores , transportistas y operadores en un registro nacional habilitado por la autoridad ambiental.
El sistema de manifiesto electrónico , conocido como SIMEL, permite documentar cada movimiento de residuos peligrosos dentro del territorio para garantizar el control estatal .
Sin ese registro y sin un cronograma de retiro efectivo, los materiales quedan expuestos a deterioro, manipulación indebida o abandono prolongado en cualquier tipo de instalación.
Qué pasa cuando el retiro se interrumpe Cuando un proceso de retiro queda suspendido o judicializado , los residuos permanecen en el lugar de generación sin custodia especializada.
Esto puede derivar en pérdida de trazabilidad, exposición de personal no capacitado y riesgo de contaminación del suelo o de cursos de agua cercanos.
En ese tipo de escenarios, la responsabilidad suele diluirse entre distintas jurisdicciones y organismos, lo que prolonga la exposición al riesgo.
La normativa vigente busca justamente evitar esos vacíos mediante protocolos de disposición final certificada y cadena de custodia continua, sin interrupciones administrativas ni judiciales.
Goiânia, el antecedente regional que marca el límite del riesgo El accidente radiológico de Goiânia , Brasil, en 1987, sigue siendo la referencia obligada sobre las consecuencias extremas de un manejo irregular de material peligroso.
Una cápsula de cesio-137 , extraída de un equipo de radioterapia abandonado, se comercializó como chatarra y provocó la muerte de cuatro personas y la exposición de más de cien mil.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.