Chile rechaza la contraoferta de Azvi y hace definitiva la pérdida de dos concesiones de 400 millones de dólares
Azvi ha intentado impedirlo, pero al final pierde de forma definitiva las dos concesiones que había logrado en Chile para levantar dos macroautopistas.
Eran proyectos mastodónticos que llevaban aparejados inversiones de 400 millones de dólares en conjunto (unos 343 millones de euros al cambio actual) y que le fueron suspendidos por sorpresa hace apenas dos semanas por el Gobierno del conservador José Antonio Kast, en el poder desde marzo de este año, por «razones presupuestarias».Chile afronta una ajustada situación fiscal y las obras añadían una presión no asumible en estos momentos, argumentó el nuevo Ejecutivo, y Azvi trató de recomponer la situación con otra propuesta, la de reducir un 20% los costes en los contratos contratos en cuestión, que afectaban al futuro Corredor de Transporte Público Ruta 160 y Corredor de Transporte Público Ruta 150 más la autopista Concepción-Talcahuano.La rebaja suponía reducir en 80 millones de dólares la factura sin menoscabar los plazos de puesta en servicio, pero no ha tenido éxito.
El Gobierno de Kast ha confirmado que cancela la adjudicación provisional y optará por ejecutar la obra con presupuesto público, confirmando así el varapalo para Azvi, que se había presentado en solitario a la licitación para ambos proyectos.
Tenían un plazo de explotación de 20 años y fueron otorgados a la firma sevillana a comienzos de este año.La constructora andaluza tiene en Chile, además de en España y México, su gran mercado.
Cuenta aquí con una cartera de ingresos de más de 2.000 millones de euros.
En concreto, suma seis concesiones a través de su división Cointer.
La cartera de ingresos de construcción alcanza unos 400 millones de euros, mientras que la cartera de ingresos a largo plazo se aproxima a 1.800 millones de euros.
El grupo ya ha comprometido en Chile inversiones por 350 millones de euros.Azvi es, además, una de las grandes multinacionales que dominan el mercado chileno de infraestructuras, junto con OHLA, Sacyr y Sanjosé.Pero el caso tiene ondas expansivas.
Envía una señal de alerta a la empresa que tenga intención de seguir optando a grandes proyectos en el país al transmitir el desagradable mensaje de que las cosas parecen haber cambiado en Chile, hasta ahora conocido por contar con el sistema concesional más maduro y estable de Latinoamérica.
El amago de inseguridad jurídica que sufre ahora Azvi llega además en un momento de relevantes cambios en la región, con nuevos gobiernos en Colombia y Perú que prometen un corte más liberal para atraer inversión.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.