El problema de regular solo a quienes cumplen
Hay propuestas legislativas que nacen para ser aprobadas y otras que nacen para abrir una conversación.
Conviene no confundirlas.
Recientemente lo hemos visto con la Ley de 'lobbies'.
La propuesta de modificación de la Ley del Juego impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, pertenece a la segunda categoría.
Las posibilidades de que complete su recorrido parlamentario en esta legislatura son escasas.
Lo sabe la propia Dirección General de Ordenación del Juego y también lo sabemos desde el sector.
Queremos ver la película entera y no el fotograma, ya que una ley puede no llegar al BOE y, sin embargo, servir para algo.
Abrir este melón –permítanme la expresión–, brinda al sector del juego online una oportunidad que no queremos desperdiciar y convertir en otra 'ocasión perdida'.
Desde 2012, cuando se aprobó la actual Ley de Regulación del Juego, casi todo ha cambiado Llevamos años preguntándonos qué regulación necesita realmente España para los próximos diez años.
No para el próximo trámite parlamentario o para la próxima legislatura.
Para el futuro.
Porque desde 2012, cuando se aprobó la actual Ley de Regulación del Juego, casi todo ha cambiado.
Han cambiado la tecnología, los hábitos de consumo, los operadores, los territorios –un abrazo a todos nuestros operadores en Ceuta–, los canales y los riesgos.
Y, naturalmente, también ha cambiado (y mucho) la regulación.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.