Un derbi más pesado que el plomo
El Athletic volvió a verse atrapado en una tela de araña, como ante el Elche.
Si se ha repetido dos veces en una semana, es que la cosa promete perpetuarse.
El Alavés agrupó a un regimiento en torno a su portero y se recetó enorme paciencia, hacer calceta esperando que fuera creciendo la ansiedad rojiblanca.
Quique se traía hasta San Mamés un plan muy estudiado.
Un once de gladiadores, con sus violines en el banquillo a la espera de intentar decidir en el cuarto de hora final.
Cinco atrás y mucho cemento en medio con Guevara y Protesoni.
Los leones, muy frescos tras la suspensión del choque entre semana por el aguacero del Ciutat de València, fueron pura monotonía, se vieron impotentes en un atasco monumental.
El derbi fue más pesado que el plomo.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.