«Gases tóxicos» y «riesgo de virus»: el informe técnico que ha llevado al cierre de la estación de Sol
La presencia y acumulación de orines, excrementos y residuos orgánicos procedentes de la acampada, que cumple 20 días en la Puerta de Sol, ha obligado a la Comunidad de Madrid a cerrar este viernes y durante un tiempo indefinido la estación del suburbano que utilizan a diario decenas de miles de personas para acometer trabajos de limpieza «urgentes».
Así anunció esta medida la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, atendiendo la petición del Área de Prevención y Salud Laboral de Metro de Madrid, así como de los trabajadores, que han solicitado la paralización del servicio en la estación y la suspensión de los trabajos ordinarios hasta que se constante que las condiciones sanitarias quedan restablecidas.
Esta decisión que ha obligado a clausurar temporalmente la estación del Kilómetro Cero está basada en un el 'informe de riesgo higiénico', al que ha tenido acceso ABC y que ha sido remitido a la Delegación del Gobierno.
En él los técnicos ponen de manifiesto que existe un foco activo de residuos acumulados en el interior de los pozos, «con líquido estancado y espuma en el fondo»; que, además, registra un aporte continuo sin haberse llevado a cabo ninguna retirada y que pasados uno o dos días se acaba transformado en amoníaco.«En un recinto cerrado donde se acumulan orines, la combinación de evaporación natural, descomposición bacteriana y falta de ventilación genera una mezcla compleja de gases, vapores y aerosoles orgánicos e inorgánicos», describía el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, en una carta anterior también dirigida al delegado Francisco Martín en el que se le advertía de la insalubre situación registrada en la estación de Sol y que, según los análisis ambientales realizados, ha supuesto concentraciones de amoníaco de hasta el 80% del valor límite de exposición laboral, lo que hace necesaria de forma urgente esta intervención.«En los pozos domina el amoníaco, que aporta hasta el 81% del índice.
En los vestíbulos domina la metilamina, con hasta el 69%.
La exposición tanto de amoniaco como de metilamina provoca irritación y quemaduras en los ojos, daños en la piel por contacto directo, afecciones respiratorias, posible edema pulmonar por altas concentraciones y molestias digestivas», indica el documento, que incide en que el riesgo para los trabajadores «aumenta por cada minuto que pasa».Mientras el foco se mantenga activo y no se retire nada, tan solo puede crecer, lo que supondrá que las labores de limpieza que se lleven a cabo no solo sean más largas, sino también «más peligrosas»: «Cuanto más se acumule, más lodo habrá que aspirar, más aerosoles se generarán y más tiempo estarán expuestos quienes limpien».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.