El Ayuntamiento ordena detener las obras en Trinitarios tras detectar actuaciones sin permiso en una zona arqueológica
Los trabajos se han detenido.
Dos semanas después de que ABC informara de la denuncia de los propietarios del número 23 de la calle Trinitarios por la posible afección a una estructura subterránea durante las obras del inmueble colindante, el Ayuntamiento de Toledo ha acordado la paralización de las actuaciones.La decisión llega después de las inspecciones realizadas por técnicos de la Delegación Provincial de Educación, Cultura y Deportes, que han visitado el lugar en varias ocasiones para comprobar las circunstancias de la denuncia.
El informe de Patrimonio, fechado el 22 de septiembre, constata que se han ejecutado obras sin autorización en la parte posterior del número 23 de Trinitarios, pero no determina que la cueva haya resultado dañada.Es precisamente esa la principal incógnita que permanece abierta.
La estructura subterránea denunciada no ha podido ser inspeccionada directamente por los técnicos.
El acceso se encuentra actualmente impedido por los escombros de un derrumbe ocurrido en 2025 en la parte posterior del inmueble de Trinitarios 23, lo que imposibilita por ahora documentar su estado y comprobar si las obras ejecutadas han tenido alguna afección sobre ella.El informe de la Junta al que ha tenido acceso este diario aporta, además, un dato relevante respecto a la naturaleza de la cavidad.
Frente a la hipótesis planteada por los propietarios, que sostenían que podía tratarse de una estructura de origen romano vinculada al entorno del anfiteatro, Patrimonio señala que la cueva fue estudiada arqueológicamente entre 2019 y 2021 y que fue adscrita cronológicamente a época medieval y moderna .Patrimonio señala que la cueva fue estudiada arqueológicamente entre 2019 y 2021 y que fue adscrita cronológicamente a época medieval y moderna, nada de época romanaAdemás, precisa que no guarda relación con las bóvedas localizadas en el subsuelo del inmueble de la calle Honda 52-56, estructuras que han sido interpretadas como posibles restos vinculados al anfiteatro romano de Toledo.La precisión resulta especialmente significativa por la ubicación de los inmuebles, en el entorno de las Covachuelas y de uno de los principales ámbitos arqueológicos de la ciudad.Tres visitas para comprobar las obrasLa actuación administrativa comenzó el pasado 28 de agosto, cuando la Comunidad de Vecinos de Trinitarios 23 presentó ante el Ayuntamiento una denuncia por los posibles daños ocasionados a la estructura durante las obras del inmueble colindante.Ese mismo día, la Policía Local levantó acta y personal técnico de la Delegación Provincial se desplazó al solar para realizar una primera inspección.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.