La subida de los carburantes encarece la «vuelta al cole»: claves para reducir el consumo
La «vuelta al cole» llega este año acompañada de un nuevo ajuste en la economía familiar debido al encarecimiento de los combustibles tras los cambios regulatorios en las ayudas al sector.
La gasolina ha experimentado un repunte hasta situarse en los 1,78 euros por litro, mientras que el diésel, tras una ligera bajada, se sitúa en una media de 1,79 euros por litro.
Con ambos carburantes prácticamente al mismo nivel, llenar un depósito medio de 55 litros ronda actualmente los 98 euros.En un contexto marcado por la inflación, el encarecimiento del coste de vida y la incertidumbre energética, mantener un coche supone cada vez un mayor esfuerzo económico para los hogares.
El impacto directo del carburante en la movilidad cotidiana, especialmente para quienes dependen del coche para ir a trabajar, cubrir largas distancias o conciliar la vida familiar, se convierte así en una preocupación añadida a la hora de cuadrar las cuentas mensuales.Según una encuesta elaborada por Prima Seguros en colaboración con Nielsen , el combustible se posiciona como el gasto asociado al coche que más preocupa actualmente a los españoles.
Así lo afirma el 43,4% de los encuestados, que sitúan la gasolina y el diésel por delante de otros costes habituales vinculados al vehículo.El dato refleja hasta qué punto el combustible continúa condicionando la movilidad diaria de millones de personas, especialmente para quienes dependen del coche para acudir al trabajo, desplazarse largas distancias o conciliar la vida laboral y familiar.
Además, las constantes fluctuaciones de precio registradas en los últimos años han convertido repostar en uno de los desembolsos más sensibles para los conductores.¿Cómo calcular el consumo real del vehículo?En general, un coche de gama media puede recorrer entre 12 y 14 kilómetros con un litro de combustible.
Es decir, que consume entre siete y ocho litros cada 100 kilómetros.
Sin embargo, esta cifra depende de muchos factores, como el tipo de vehículo y su estado, la tipología y conservación del lugar por el que circula y la forma de conducir (cuando más relajada, más ahorro de carburante).
Por ello, es conveniente comprobar cuál es el consumo real de nuestro vehículo particular aplicando una simple ecuación matemática.
En primer lugar, deberemos llenar el depósito y anotar el número de litros y el número de kilómetros que marca el contador en el momento del repostaje (o bien resetear el cuentakilómetros parcial).
Una vez concluido el trayecto, sólo tenemos que dividir los litros de gasolina entre los kilómetros recorridos y luego multiplicarlos por 100.
El resultado de esta operación es el consumo real de combustible del vehículo cada cien kilómetros.
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