El ático de Chamberí se construyó en 1956 "sin la licencia correspondiente"
El ático de Chamberí que la Comunidad de Madrid compró en abril, para que Isabel Díaz Ayuso lo utilizara como oficina temporal, se terminó de construir en 1956, a pesar de no contar con "la licencia correspondiente".
El inmueble es ahora el más famoso de Madrid por el escándalo que rodea a la presidenta, pero su historia es la de más de 70 años de obras irregulares y expedientes administrativos.
El edificio, situado ahora en el número 35 del paseo del General Martínez Campos, se terminó en 1955.
Los planos que figuran en el Archivo del Ayuntamiento de Madrid, y a los que ha tenido acceso ElPlural.com, revelan cómo se suprimió "el segundo ático" en la construcción final.
Entonces se trataba del número 31 de la calle en el barrio de Chamberí, en la esquina con el número 64 de la calle Zurbano.
Ya entonces hubo posibles irregularidades, pues la dirección del Museo Sorolla -situado justo al lado en la calle Zurbano, en la que fue la casa del mítico pintor valenciano- alertó al arquitecto de que las obras que estaban en marcha podían causar "deslizamientos de un terreno con poca garantía".
Sin embargo, el edificio se terminó a lo largo de ese año.
El Ayuntamiento sentenció el ático: "No cumple con las ordenanzas municipales" Lo interesante ocurrió un año después, cuando se construyó ese segundo ático, con un presupuesto de 634.800 pesetas.
Los planos permiten observar la planta en la que se proyecta la polémica terraza, en la que una década más tarde se construyó un invernadero ilegal.
70 años después, la Comunidad de Madrid pagó 6,3 millones de euros por el inmueble -sin licencia de oficina- para que albergara el despacho de Ayuso, y ofreció hasta tres versiones distintas de cuánto mide esa terraza.
De vuelta a 1956, entre los expedientes figura un oficio que la secretaría general de Fomento del Ayuntamiento de Madrid dirigió al arquitecto responsable de las obras del segundo ático.
El diseñador, que era también director gerente de SAMARGA, la empresa encargada, había solicitado la "licencia de construcción" para esas obras.
En nombre del alcalde, entonces el Conde de Mayalde, José Finat y Escrivá de Romaní, se le instó a paralizar las obras.
Entonces era tarde, pues según el propio documento, el ático estaba "terminado en obra gruesa, habiéndose efectuado esta sin la licencia correspondiente".
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.