Así funciona el mercadillo solidario de las LES: qué puedes vender, hasta cuándo y adónde va el dinero
Hay una actividad de las Jornadas Lúdico Solidarias Ludo Ergo Sum que no aparece en el listado de partidas ni en el calendario de torneos, pero que muchos visitantes recorren antes que ninguna otra. Es el mercadillo solidario , un rastro de segunda mano donde los propios asistentes ponen a la venta los juegos que llevan años sin salir de la estantería. Este año ocupa el aula 6 de La Nave, con acceso por el parking , durante los tres días de las jornadas: del viernes 18 al domingo 20 de septiembre.
La mecánica es sencilla y tiene una contrapartida solidaria: el 10 % de todo lo que se venda se destina como donativo a la ONG Por un Pasito Más , que además gestiona el espacio junto a los voluntarios de las jornadas, los conocidos Camisetas Naranjas .
Antes de entrar en detalles conviene retener un requisito que afecta por igual a quien vende y a quien compra: hace falta tener la entrada del día y estar inscrito en la aplicación del evento . Sin ese registro no se puede operar en el mercadillo o recoger el dinero de las ventas el domingo.
El mercadillo admite juegos de mesa, manuales y campañas de rol , y libros o revistas de aventuras relacionadas con la temática de las jornadas. Cada artículo hay que darlo de alta en la aplicación indicando título, precio y estado de conservación, y después imprimir las etiquetas que genera el sistema . Conviene no dejarlo para el final: en las jornadas no se imprimen ni se generan etiquetas.
El material se entrega en el mostrador a partir de las 16:00 del viernes , envuelto en film transparente y con la etiqueta colocada dentro del plástico, de modo que el código de barras se pueda leer sin desenvolver nada. Hay que llevar también impreso el listado de material que se descarga de la web. Los libros y revistas pequeños van en funda de polipropileno perforada. ( Consulta aquí el Manual de Reglas del Mercadillo )
¿Hasta cuándo se pueden apuntar juegos? Desde la organización confirman que aceptan altas durante la mañana del sábado ; a partir de ahí quedan tan pocas horas de venta que ya no tiene sentido. Hay un segundo motivo para madrugar: el espacio del aula es limitado y, si llega más material del que cabe, se almacena y se repone por orden de llegada . Quien entregue el viernes tendrá sus juegos expuestos más tiempo.
Sobre los precios, la organización lanza un aviso que cualquiera que haya recorrido un rastro reconocerá: un juego precintado con solo un 10 % de descuento sobre su precio en tienda rara vez encuentra comprador. La recomendación es ajustar. Con el estado de conservación pasa algo parecido. Las categorías disponibles van de "como nuevo" a "dañado", pasando por "buen estado", "normal" y "usado", y el consejo es tirar siempre a la baja en caso de duda, además de aprovechar el campo de descripción para concretar: una caja decolorada por el sol o un meeple que falta se explican mejor ahí que en una discusión con el comprador.
El domingo 20, entre las 14:30 y las 16:00 , los vendedores pasan a recoger el dinero de lo vendido y los juegos que no hayan encontrado dueño.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.