Rahm no es hoy mejor jugador
El LIV Golf bajó el telón el domingo a su quinta temporada.
Quizá la última.
Arabia Saudí se ha cansado del juguete y ha cerrado el grifo tras regarlo con 5.300 millones.
Su continuidad dependerá de la llegada de otro inversor, pero ya nunca será lo mismo.
Ni habrá tantos millones para los participantes, ni colará el discurso de que el circuito fue creado para modernizar un deporte estanco.
El LIV ha durado lo que ha durado el dinero.
No había más.
Por medio, eso sí, el golf ha sufrido una desagradable guerra civil que no ha favorecido a nadie.
Si acaso, se puede decir que el PGA Tour ha salido reforzado como el pilar del golf, pero eso ya lo sabíamos.
El deporte también se apoya en las tradiciones.
El dinero puede volar.
La historia, no.
Seguir leyendo
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.