La política nuclear cambia en agosto
Hay decisiones que, porque no se pueden explicar, se toman en agosto.
Y, ¡oh, sorpresa!, el Gobierno ha dado un giro radical en su política nuclear.
Hasta anteayer defendía el calendario de cierre pactado en 2019 como una pieza esencial de su estrategia energética.
Aquel acuerdo tenía una lógica: ordenar el apagón progresivo del parque nuclear, en paralelo al despliegue de las renovables, y hacerlo compatible con la seguridad de suministro y los objetivos de descarbonización.
Pero aquello era un calendario, no una ley de la naturaleza .
Ahora el Gobierno decide prolongar Almaraz sin explicar qué ha cambiado, salvo invocar un contexto energético internacional más incierto.
Y algo sí ha cambiado.
En 2025 la demanda eléctrica volvió a crecer, un 2,8%, mientras la nuclear aportó el 19% de toda la generación española.
Los ciclos combinados, es decir, el gas, representaron otro 16,8%.
Las renovables alcanzaron un notable 56,6%, pero siguen siendo una generación variable.
La cuestión no es nuclear o renovables.
La cuestión es si tiene sentido retirar una fuente que proporciona electricidad firme (recordemos el apagón de abril del año pasado) mientras quemamos gas, más caro y emisor de CO2.
Por eso la decisión es positiva.
Precisamente por eso resulta tan difícil entender la manera de comunicarla.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Nacional.