Las familias israelíes buscan descendencia en el esperma extraído de los cadáveres de sus hijos
La casa de Sharon Eizenkot sobrecoge.
Todo gira en torno a Maor, su hijo muerto en 2023, cuando servía como soldado del ejército israelí en Gaza .
Como si fuese un mausoleo del dolor, las paredes blancas no lucen más decoración que decenas de recuerdos, desde la camiseta de su equipo de fútbol hasta el uniforme y el rifle automático que llevaba cuando le alcanzó un artefacto explosivo en Jan Yunis.
Él nunca lo sabrá, pero va a ser padre, previsiblemente en breve.
Los militares que llamaron a la puerta de la madre para comunicarle el fallecimiento también le ofrecieron aprovechar la breve ventana de 72 horas para extraer tejido de los testículos del cadáver y obtener espermatozoides mientras fuesen útiles.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País Internacional.