La Alemania que quiere a Rusia de aliada abraza a la extrema derecha
Hay momentos en la historia contemporánea de Alemania en los que su Gobierno ha tomado decisiones especialmente impopulares en favor de una causa superior. En el club náutico de Lubmin queda claro que la guerra de Ucrania es uno de esos momentos. A un lado están amarradas las embarcaciones de recreo y al otro se levantan las instalaciones de recepción y procesamiento del gasoducto Nord Stream I. Los Nord Stream I y II cruzan el mar Báltico desde Rusia hasta este pequeño pueblo costero alemán del Estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El gas que alimentaba a la industria y a los hogares alemanes dejó de fluir en 2022 , cuando empezaron a aplicarse sanciones occidentales contra el Kremlin. El 16 de septiembre lucía el sol y en el lugar paseaban vecinos y turistas. Todos los entrevistados, una decena, hablaron a favor de recuperar los hidrocarburos rusos.
Dieter Emmelman disfrutaba a mediodía de un aperitivo en su yate de 10 metros de eslora. Estaban su mujer y un amigo con él. “¡Aquí apoyamos a Rusia!”, gritaba su esposa desde el camarote para que el periodista la pudiera oír. “Todo el mundo querría recuperar el gas ruso en la Alemania del Este, y eso es determinante para decidir tu voto”, dice Emmelman, conductor de ferrocarriles jubilado. Su residencia se encuentra entre Lubmin y su pueblo natal, en Sajonia-Anhalt. En este land arrasó la extrema derecha de AfD en las elecciones regionales del pasado 6 de septiembre con casi un 44% del sufragio a favor. Este domingo hay comicios en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y las encuestas señalan que AfD puede ganar con casi el 40% de los votos.
En Lubmin votaron por AfD un 44% de sus 2.300 ciudadanos en las elecciones federales de 2025. “En toda Alemania se ha encarecido la vida por culpa de perder energía a buen precio, pero en esta región se han perdido además muchos puestos de trabajo vinculados al Nord Stream, lo normal es que arrase AfD”, dice Andreas Blumenthal, albañil en Lubmin. El partido de extrema derecha es junto a la izquierda nacionalista de BSW el único que propone retirar las sanciones contra Rusia. AfD y BSW están en negociaciones para formar Gobierno en Sajonia-Anhalt , el primero en el que llegaría al poder la extrema derecha en Alemania desde el nazismo.
Axel Vogt, alcalde de Lubmin, ha preferido no atender a EL PAÍS, según confirma una funcionaria local. Vogt es de la CDU y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental los democristianos pueden sufrir un descalabro sin precedentes: las encuestas les dan entre un 5% y un 7% de los votos. “Para los políticos de la CDU en este land se presenta una situación difícil, porque ellos también están en contra de dejar de comprar gas ruso, pero quien manda es Berlín”. Son palabras a este diario de Hannes Gnauck, diputado de AfD en el Bundestag, durante un acto electoral en Greifswald, la capital de la comarca donde se ubica Lubmin.
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