Jean-Guihen Queyras: «Probablemente, pienso en Bach cada siete segundos»
Acaba de terminar el concierto en el Palau de la Música Catalana, con el público en pie y él repartiendo sonrisas.
En su camerino lo espera un reducido grupo de amigos mientras los responsables de la sala acuden para darle la enhorabuena.
Han sido dos horas y media solo sobre el escenario, para interpretar las enormes 'Suites' de Bach, colección que ha paseado por todo el mundo y que ya ha grabado en dos ocasiones, dos versiones que se consideran de referencia absoluta.
A puerta cerrada, sigue prodigando alegría.
Le pregunto, directamente, cómo puede sonreír así en lugar de estar muriéndose de cansancio tras esta maratón. —Tocar estas suites es siempre una experiencia muy intensa.
Sí, tienes que dar mucho en términos de concentración, energía...
Pero también recibes tanto...
Dentro de una hora o una hora y media colapsaré y no podré ni hablar, pero ahora estoy todavía con esa energía, y me siento afortunado de tener este trabajo...
Se para un momento a pensar, y lanza una pregunta: «¿Es esto un trabajo? Compartir con la gente esta música increíble con tanta inventiva durante dos horas y media...».
La música de Bach le fascina.
No solamente las 'Suites' para su instrumento.
Sus padres ya eran muy aficionados a Bach, y él se siente afortunado por ello, y también porque entonces no entendían nada de alemán: «No entendíamos ni una palabra del texto, pero la calidad dramática de la música era suficiente para nosotros.
Eso experimenté como niño, y es lo que hago con mi violonchelo».A sus estudiantes, les recomienda que «si quieren aprender a tocar las suites Bach, escuchen las cantatas, las Pasiones, la música vocal.
Las suites son una cantata para violonchelo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.