La Casa Blanca sale en defensa del nuevo petróleo venezolano: «No queremos que China y Rusia controlen esa riqueza»
La Administración Trump salió este martes en defensa de su polémico acuerdo petrolero con el chavismo y de Alejandro Betancourt, el empresario venezolano situado en el centro de la operación.
Washington justificó su elección como una decisión pragmática dentro de una estrategia más amplia: desplazar a China y Rusia de una parte sustancial de las reservas venezolanas , asegurar para EE.UU. una fuente estable de petróleo en el continente americano y utilizar la recuperación económica como base de una futura transición democrática.En España, la Audiencia Nacional considera que Betancourt habría pagado más de 40 millones en sobornos a tres funcionarios de PDVSA dentro de una trama que habría permitido desviar cerca de 5.000 millones de dólares y canalizar después parte de esos fondos mediante inversiones inmobiliarias de lujo y participaciones empresariales.
Pese a ese historial de investigaciones en Europa y EE.UU., responsables estadounidenses defendieron durante una llamada con periodistas tanto la arquitectura del nuevo acuerdo petrolero, como el papel del empresario venezolano, que no ha sido acusado penalmente en EE.UU.«Esto es, ante todo, geopolítica» , explicó uno de esos altos funcionarios.
Washington considera que el acuerdo criticado por los opositores a la dictadura venezolana encaja directamente en su estrategia de seguridad nacional para lograr «un continente americano próspero, seguro y alineado con EE.UU.».
La oportunidad, según esa defensa, consiste en tomar campos petroleros que habían estado principalmente bajo la influencia de compañías rusas y chinas y situarlos ahora en una estructura vinculada a EE.UU.La operación se articula alrededor de North American Blue Energy Partners, NABEP, la compañía que es controlada por Betancourt.
Los activos incluidos representan unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas, según la Administración Trump, una cifra equivalente aproximadamente a una quinta parte de las reservas venezolanas.Betancourt salió de Venezuela después del intento del 2019 de desplazar del poder a Nicolás Maduro y propiciar la llegada al poder de Juan Guaidó.
Maduro ordenó su arresto, le confiscó propiedades y tomó el control de su operación petrolera.
Betancourt había actuado como intermediario de la oposición y había ayudado a buscar apoyos internos e incluso rusos para una transición, lo que lo enfrentó directamente con el régimen.Después desarrolló buena parte de su actividad empresarial en Europa, con España como uno de sus principales centros de operaciones.
Invirtió en compañías españolas, entre ellas la de gafas Hawkers, y adquirió El Alamín, una finca con castillo incluido en Toledo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.