Las Nieves, una cofradía que sobrevive al éxodo de vecinos del barrio de Santa Cruz
La evolución de la ciudad de Sevilla en los últimos tiempos ha acarreado en muchas zonas del Casco Antiguo un éxodo de vecinos importante.
El auge cada vez mayor del turismo, el aumento del precio de la vivienda y otros factores han hecho que muchos sevillanos se marchen, y uno de los ejemplos más claros es el barrio de Santa Cruz.
Sin embargo, aunque se hayan ido los vecinos, permanece la hermandad de las Nieves, cuya titular realizará su tradicional salida procesional este domingo.La corporación de Santa María la Blanca tiene además el hándicap de que las cofradías de gloria necesitan un esfuerzo mucho mayor que las de penitencia al tener una nómina considerablemente menor, ingresos más bajos y una exposición más reducida.
A pesar de ello, los hermanos de las Nieves consiguen sacar adelante cada año con todo el lustre posible sus cultos y procesión.
Desde la hermandad aseguran encontrarse asentados en sus fechas de octubre desde que se recuperó la salida procesional en el año 2000, formando parte en la actualidad de un calendario lleno de cultos externos de las cofradías hispalenses.La hermandad de las Nieves cuenta a día de hoy con 296 hermanos censados.
De estos, participa de forma activa en la hermandad un 15%, según apunta su secretario, Juan Antonio Prior: «Son casi siempre los mismos.
El grado de participación es ese porque la hermandad de las Nieves era una obra pía, y mucha gente se apuntaba sobre todo para que le cubriera el entierro.
Eso se dejó de hacer en 2013».La hermandad lidia con la abundancia de pisos turísticos y la pérdida de los comercios locales en su salida de cada tercer domingo de octubreOtra razón de calado es, sin duda, el cambio demográfico del entorno en el que radica: «Antaño vivía mucha gente en los corrales de vecinos de la puerta de la Carne.
Todos los hermanos vivían en el entorno de la hermandad.
Muchas personas de familias del barrio que eran de la hermandad, al irse a vivir fuera, han seguido pagando las cuotas, pero dejaron de acudir a los cultos».
Ese carácter de cofradía de barrio se ha perdido, aunque «mucha gente que se fue sigue viniendo una vez al año para ver a la Virgen».
Sí que llama la atención la antigüedad de los hermanos.
El año que viene se homenajeará a cerca de una decena que cumplen 75 años de pertenencia ininterrumpida.No obstante, sacar la cofradía adelante se hace mucho más cuesta arriba que para una hermandad más numerosa, como las de penitencia.
Lo explica este oficial de junta: «Para una cofradía de gloria es muchísimo más difícil cuadrar los presupuestos de una procesión que para una de penitencia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.