En 2006, lanzaron un Boeing 737 al fondo del Pacífico. 20 años después, la vida marina lo ha convertido en un arrecife artificial
El 14 de enero de 2006, una grúa bajó lentamente un Boeing 737-200 retirado hasta las aguas del estrecho de Georgia , frente a Chemainus, en la isla canadiense de Vancouver.
No había sufrido ningún accidente: sus propietarios querían que terminara en el fondo del mar.
Casi veinte años después, aquel fuselaje vacío se ha transformado en un hábitat colonizado por numerosas especies marinas y en uno de los pecios de buceo más peculiares de la costa del Pacífico canadiense.
Historia de 737.
El avión se construyó en 1975 y pasó por las flotas de Pacific Western Airlines, Canadian Airlines y finalmente Air Canada, acumulando más de 73.000 horas de vuelo antes de que fuera retirado en 2001 debido a su edad y problemas estructurales.
Posteriormente, Qwest Air Parts adquirió el aparato para aprovechar sus componentes y en el aeropuerto de Vancouver se retiraron motores, tren de aterrizaje y otras piezas reutilizables.
El fuselaje terminó en manos de la Artificial Reef Society of British Columbia (ARSBC), después de que en 2002 surgiera la idea de darle una segunda vida muy diferente: convertir un antiguo avión de pasajeros en una estructura sobre la que pudiera instalarse vida marina.
En Xataka Resulta que en las profundidades del Mar del Norte hay arrecifes.
Y resulta que los estamos salvando con bloques de cemento No bastaba con tirarlo al mar.
El proyecto necesitó casi cuatro años de preparativos y cientos de horas de trabajo voluntario antes de recibir luz verde.
Se eliminaron grasa, aislamiento y cualquier material que pudiera contaminar el océano, se limpiaron cuidadosamente las superficies y se practicaron aberturas para facilitar tanto la colonización marina como el paso seguro de los buceadores.
También hubo que encontrar un emplazamiento adecuado y obtener permisos de Environment Canada y de seis comunidades de las Primeras Naciones antes de decidir que el Boeing terminaría frente a Chemainus , unos 70 kilómetros al norte de Victoria.
La grúa y el fondo del mar.
El avión, de unos 30 metros de longitud, se colocó en posición vertical sobre unos soportes de 3,3 metros que lo mantienen separado del fondo, permitiendo que animales y buceadores puedan pasar también por debajo del fuselaje .
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