Japón quiso crear el sistema operativo del futuro antes de que Windows se impusiera. Fracasó en los PC, pero acertó en casi todo lo demás
En 1984, Japón puso en marcha un proyecto que parecía diseñado para un mundo que todavía no existía.
Ken Sakamura, profesor de la Universidad de Tokio, creó TRON (The Real-time Operating system Nucleus) con un objetivo tremendamente ambicioso.
La idea iba más allá de crear un sistema para ordenadores personales, y lo que pretendía era ser la base de una familia de sistemas operativos que luego podrían adaptarse también a automóviles, sistemas industriales, dispositivos de comunicaciones y objetos cotidianos.
Luego pasó una cosa: Estados Unidos.
TRON nunca fue "un sistema operativo" .
Porque lo que era es un paraguas del que surgieron distintas arquitecturas: ITRON para sistemas embebidos en tiempo real, BTRON para PCs, CTRON para telecomunicaciones, y otras ramas.
Sakamura publicaba especificaciones que después los fabricantes debían implementar.
Así, no había un único "TRON OS" descargable, y tampoco era un desarrollo tipo Linux.
Como señala una detallada reconstrucción histórica publicada en Qiita, lo gratuito eran las especificaciones y la ausencia de royalties por utilizarlas, no necesariamente los sistemas operativos que luego acabaron desarrollando Matsushita y otras empresas.
BTRON quería ser el Windows japonés .
Como señalan en XDA, el desarrollo de esta variante comenzó a mediados de los 80 y planteaba una interfaz gráfica, una arquitectura multitarea, un modelo muy especial de gestión de documentos y hasta un tratamiento de caracteres que era muy ambicioso para una época en la que manjear el japonés correctamente en una máquina era un reto complejísimo.
En 1984 TRON era fundamentalmente un proyecto y unas especificaciones, y el primer prototipo de BTRON no llegó hasta 1987.
El ordenador comercial 1B/note apareció en 1991 y una versión para PC compatibles, la 1B/V1, no llegó hasta 1994.
Más allá del cole .
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